¿Quién dijo que el tamaño no importa?
¿Quién dijo que el alma tiene tamaño?
El Padre, en su Amor, engendra al Hijo, y en esa dinámica de Amor es el mismo Amor, Espíritu Santo. Un Solo Dios.
No es cuestión de tamaño, ni de lógica. Es cuestión de Amor.
El hombre, en su historia, es una simple gran complejidad.
A algún mortal se le puede ocurrir bucear en esa historia simple compleja que es también una dinámica de amor.
A alguno más, se le puede ocurrir ir registrando algunas cosas durante su recorrido.
Cuanto más seria es la investigación, más son los instrumentos que se emplean en la misma. Habrá que escribir, grabar, dibujar, medir, crear hipótesis.
Toda alma es grande, y más grande cuanto más simple.
La vida es riesgo.
El sólo buceo en sí mismo no hace más que aislar al hombre. No puede emprenderse una travesía semejante si al mismo tiempo no se ha emprendido la aparentemente opuesta del ex-tasis. Éxtasis que, llegará a ser místico, mas no sin antes ser yoico.
Se arma una triple travesía también aparentemente contradictoria en la que la persona bucea en su interior histórico y absolutamente presente a la vez que sale violéntamente de sí mismo para darse plenamente al otro concreto y palpable, con el que corre el riesgo total de su vida en cada instante y, en esta combinación se clava en el interior de la Santísima Trinidad, Única Fuente Movilizadora para el viaje y Fin Absoluto del mismo.
Absolutamente extasiado se sale para entrar a lo más profundo y siempre en todo el recorrido, mas especialmente llegando al final, se funde en Donde finalmente y realmente se es.
Alguno puede querer pensarlo, además de vivirlo, y tomar un registro del viaje.
Para mí no tiene sentido hacerlo, pero igual algunas notas tomo. Es por mi indecisión. Quizá sea de Dios.
martes, 28 de diciembre de 2010
lunes, 27 de diciembre de 2010
Pablo Tereso Xavier
Pablo no quiso ser Saulo porque ya ha caído, aunque seguirá haciéndolo. Misionero, místico, caminante, peregrino incansable. Muerto viejo, gastado en la propagación del Reino. Consciente de que nada era él para eso, más consciente de ser necesario instrumento.
Tereso, primero por la esencia del escrito, segundo por la invitación a la humillación, tercero la tierna dureza de la expresión, cuarto en honor a la santa abuela, quinto por lo místico del primero, sexto por lo mística de la dueña, séptimo por lo duro de la dueña, octavo por lo perseverante de la dueña, noveno por lo humilde de la otra dueña, décimo estará por verse.
Xavier podría haber sido con "J", pero la Cruz se cuela. Xavier es el misionero. Quien lo conozca verá la relación con los otros dos.
Tereso, primero por la esencia del escrito, segundo por la invitación a la humillación, tercero la tierna dureza de la expresión, cuarto en honor a la santa abuela, quinto por lo místico del primero, sexto por lo mística de la dueña, séptimo por lo duro de la dueña, octavo por lo perseverante de la dueña, noveno por lo humilde de la otra dueña, décimo estará por verse.
Xavier podría haber sido con "J", pero la Cruz se cuela. Xavier es el misionero. Quien lo conozca verá la relación con los otros dos.
domingo, 26 de diciembre de 2010
Segismundo Sombra
Segismundo. Sigmund. La vida no es sueño. Vos, si querés seguí haciéndote bien el pelotudo, pero la vida no es sueño. A ese lo mataste; a aquél lo querés matar. Pero está bien. Seguí para adelante. Matando y sufriendo llegarás a ver. Y serás rey. Son pobrecitos aquellos que te quieren evitar todo eso. Son pobrecitos porque ellos mismos quisieran ser vos, malditos fracasados, que tienen a Dios a su lado y, de cara a Él, te miran de reojo a vos envidiándote. Maldita lacra.
La sombra es propia de Segismundo. Porque, entre muchísimas otras cosas, va viendo muchas cosas, descubriendo cosas interesantes, pero siempre a la sombra de la Verdad. Claro, pero con tremenda sombra, qué se va a animar a mirar para ese lado. Siempre es mejor hacerse el que aquí no ha pasado nada y seguir con la triste esperanza de que esa sombra nunca deje de ser más que eso. Pobre imbécil. La sombra es siempre sombra de algo. Y a esta sombra algún día la vas a tener que enfrentar, aunque más no sea que para decirle el adiós eterno.
La sombra es propia de Segismundo. Porque, entre muchísimas otras cosas, va viendo muchas cosas, descubriendo cosas interesantes, pero siempre a la sombra de la Verdad. Claro, pero con tremenda sombra, qué se va a animar a mirar para ese lado. Siempre es mejor hacerse el que aquí no ha pasado nada y seguir con la triste esperanza de que esa sombra nunca deje de ser más que eso. Pobre imbécil. La sombra es siempre sombra de algo. Y a esta sombra algún día la vas a tener que enfrentar, aunque más no sea que para decirle el adiós eterno.
Telo Lógico
Telo, del argentinismo "telo". Íntimamente relacionado con el jueves del pirata, y toda la basura. Siempre potenciado al referirse a la Santa Iglesia Católica y a sus santos hijos y, en especial, a sus santos curas.
Telo, también del griego. Hay una finalidad. Se hace y se es por algo.
Lógico, del lógico "lógico", en donde casi no tengo competencia. Lógico en la plenitud de la lógica, capaz de construir a partir de absolutamente cualquier cosa.
Telo Lógico. Sigue el desdoblamiento.
Telo, también del griego. Hay una finalidad. Se hace y se es por algo.
Lógico, del lógico "lógico", en donde casi no tengo competencia. Lógico en la plenitud de la lógica, capaz de construir a partir de absolutamente cualquier cosa.
Telo Lógico. Sigue el desdoblamiento.
sábado, 25 de diciembre de 2010
Juan Cruz Blanco
Já.
La necesidad de desdoblamiento.
La bilocación no es tan difícil.
Pero el desdoblamiento.
Kierkegaard, a quien no conozco en lo más mínimo, lo hizo.
Juan. La lista de Juanes es larga. Bástanme unos pocos.
El Bautista: el hombre más grande que ha pisado esta tierra.
El Evangelista: baste su signo, el águila.
El de la Cruz: ¿Necesitas que te describa una experiencia de oración, de amor?
Cruz. Mi esperanza es la Resurrección, pero antes tengo algo que hacer.
No hay verdadera vida si no hay cruz.
En la cruz se manifiesta el amor.
Y más.
Blanco.
El blanco simboliza y dice por sí mismo.
En el alto vuelo místico, no realizable sin la vera Cruz, se manfiesta la Gloria de Dios.
Hoy puedo desdoblar hasta ahí. Veremos si Dios me conserva en la existencia y cómo va respondiendo la vida para quizá desdoblar más apliamente avanzado el tiempo.
Juan Cruz Blanco. Welcome to the Jungle.
La necesidad de desdoblamiento.
La bilocación no es tan difícil.
Pero el desdoblamiento.
Kierkegaard, a quien no conozco en lo más mínimo, lo hizo.
Juan. La lista de Juanes es larga. Bástanme unos pocos.
El Bautista: el hombre más grande que ha pisado esta tierra.
El Evangelista: baste su signo, el águila.
El de la Cruz: ¿Necesitas que te describa una experiencia de oración, de amor?
Cruz. Mi esperanza es la Resurrección, pero antes tengo algo que hacer.
No hay verdadera vida si no hay cruz.
En la cruz se manifiesta el amor.
Y más.
Blanco.
El blanco simboliza y dice por sí mismo.
En el alto vuelo místico, no realizable sin la vera Cruz, se manfiesta la Gloria de Dios.
Hoy puedo desdoblar hasta ahí. Veremos si Dios me conserva en la existencia y cómo va respondiendo la vida para quizá desdoblar más apliamente avanzado el tiempo.
Juan Cruz Blanco. Welcome to the Jungle.
Tapones de punta
Cuando anduviste algún tiempo metido en el mar, tuviste la experiencia de las olas, su fuerza, su frecuencia, sus particularidades.
Sabés que hay una serie de olas, después algunas de tamaño mayor, después pequeñas, casi sin intensidad, y después algunas muy grandes.
Cuando estás metido un rato, ya entrás en su frecuencia, y sabés esperarlas.
No apures a la naturaleza. Dejala ser.
Me apuraron, entonces lo de hoy será necesariamente mediocre.
Pero el tema es sencillo.
Ya hablamos del discurso. De "yo", "mí", "mío", y todas las etcéteras.
Alguna vez hablamos también de la empatía. Si alguno llega a la misericordia, llegue nomás.
Aplicando esas dos nomás, sistemáticamente un tiempito, con un esfuerzo, que no será mínimo, y etcétera, quizá se logren aproximar a la luz.
El día que encuentre a alguien más pecador que yo, saldré en todas las noticias. Parece que aún no se ha dado esa situación.
Hoy no puedo escribir. Sólo puedo dejar los siguiente, sin dar explicaciones:
Muerte del yo. Donación total. Renuncia y entrega. Verdadero sufrimiento. Humillación. Persecusión. Denigración. Caída. Lágrimas. Sorpresa.
El que tenga oídos, que los use. Acuérdese antes de callarse la boca.
Mis teorías están todas metidas allá donde nadie las va a buscar.
Mi móvil es la experiencia.
No digo nada que no haya visto, oído, saboreado.
Y no invito a nadie a repetir nada de lo que yo sea. No lo recomiendo a nadie.
El que no vivió, no se atreva a opinar, porque quizá algún día viva. Yo sé lo que es esa situación. No le alcanzarán las lágrimas.
La única manera de vivir lo que vive el otro, es ser el otro. ¿Cómo se hace? Hay otras cosas por hacer antes. Cuando las hayas hecho (y dejado de ser), quizá seas.
Sabés que hay una serie de olas, después algunas de tamaño mayor, después pequeñas, casi sin intensidad, y después algunas muy grandes.
Cuando estás metido un rato, ya entrás en su frecuencia, y sabés esperarlas.
No apures a la naturaleza. Dejala ser.
Me apuraron, entonces lo de hoy será necesariamente mediocre.
Pero el tema es sencillo.
Ya hablamos del discurso. De "yo", "mí", "mío", y todas las etcéteras.
Alguna vez hablamos también de la empatía. Si alguno llega a la misericordia, llegue nomás.
Aplicando esas dos nomás, sistemáticamente un tiempito, con un esfuerzo, que no será mínimo, y etcétera, quizá se logren aproximar a la luz.
El día que encuentre a alguien más pecador que yo, saldré en todas las noticias. Parece que aún no se ha dado esa situación.
Hoy no puedo escribir. Sólo puedo dejar los siguiente, sin dar explicaciones:
Muerte del yo. Donación total. Renuncia y entrega. Verdadero sufrimiento. Humillación. Persecusión. Denigración. Caída. Lágrimas. Sorpresa.
El que tenga oídos, que los use. Acuérdese antes de callarse la boca.
Mis teorías están todas metidas allá donde nadie las va a buscar.
Mi móvil es la experiencia.
No digo nada que no haya visto, oído, saboreado.
Y no invito a nadie a repetir nada de lo que yo sea. No lo recomiendo a nadie.
El que no vivió, no se atreva a opinar, porque quizá algún día viva. Yo sé lo que es esa situación. No le alcanzarán las lágrimas.
La única manera de vivir lo que vive el otro, es ser el otro. ¿Cómo se hace? Hay otras cosas por hacer antes. Cuando las hayas hecho (y dejado de ser), quizá seas.
Entrada repetida
Resulta que acabo de borrar la entrada repetida.
Explicaba algo de los pseudónimos, de mi móvil, de mi misión.
Pero era demasiado duro en la expresión. Una dureza que sólo era crudeza, más o menos como es la vida cuando alguno se anima a mirarla de frente y no escondido detrás de los cagazos y cagadas de su fracasada vida. Por lo tanto simplemente real.
Pero antes de terminar de escribir recordé que si vemos a Dios cara a cara moriremos.
La entrada era repetida porque recordaba que la lógica de los locos no es la misma que la lógica de ustedes los sanos. Por lo tanto, no es tan fácil predecir a los locos, salvo que seas un poco loco (un poco en medidas reales, no en la medida de los cagones mencionados).
Soy concreto. Hoy es Navidad y yo hablo de cualquier cosa menos de Navidad.
Hace poco tuve que predicar (cada vez odio con más fuerza predicar) sobre la muerte del sembrador, que debe dejar la semilla (quizá vengan lluvias, y vendrán). La semilla no tiene ni idea de la muerte del sembrador. Y el sembrador muere mientras sonríe a la semilla. Sufre los más espantosos sufrimientos sin que los otros puedan siquiera imaginarlos.
Y, a veces, por no poder comunicar su vivencia, el sembrador muere exponencialmente a cómo alguien intenta amarlo. El sembrador muere exponencialmente. No puedo explicar los por qué de todo. ¿Podría alguien verlo con sus propios ojos?
La gente prefiere la gula (saben que yo usaría otra palabra) de que le digan cosas lindas, que le pregunten por la familia, cómo les fue aquí, allá, que le cuenten cosas lindas. Si me hallan en una situación similar ¿No dudan?
He estado tanto tiempo entre ustedes. Y a cada instante vivo el momento en el que se darán cuenta de que ven lo que proyectan y lo que han idealizado, y que verán cada vez más claro, hasta que ya no puedan soportar más ver. Aún sabiendo que yo siempre quise mostrar todo siempre. Pero no ven. Y yo lo sufro a cada instante, pero ustedes lo sufrirán en un instante. Y yo seguiré sosteniendo, pero ustedes no lo harán. Y yo habré entregado mi vida siempre, y ustedes habrán visto en un momento en que les tocaba entregar la vida, su vida, y no podrán hacerlo. La historia de mi vida. Y creo saber su interpretación. Y aún así, sabiendo que no es real, no puedo dirigirme de otra manera.
Reseteo y entro nuevamente.
Explicaba algo de los pseudónimos, de mi móvil, de mi misión.
Pero era demasiado duro en la expresión. Una dureza que sólo era crudeza, más o menos como es la vida cuando alguno se anima a mirarla de frente y no escondido detrás de los cagazos y cagadas de su fracasada vida. Por lo tanto simplemente real.
Pero antes de terminar de escribir recordé que si vemos a Dios cara a cara moriremos.
La entrada era repetida porque recordaba que la lógica de los locos no es la misma que la lógica de ustedes los sanos. Por lo tanto, no es tan fácil predecir a los locos, salvo que seas un poco loco (un poco en medidas reales, no en la medida de los cagones mencionados).
Soy concreto. Hoy es Navidad y yo hablo de cualquier cosa menos de Navidad.
Hace poco tuve que predicar (cada vez odio con más fuerza predicar) sobre la muerte del sembrador, que debe dejar la semilla (quizá vengan lluvias, y vendrán). La semilla no tiene ni idea de la muerte del sembrador. Y el sembrador muere mientras sonríe a la semilla. Sufre los más espantosos sufrimientos sin que los otros puedan siquiera imaginarlos.
Y, a veces, por no poder comunicar su vivencia, el sembrador muere exponencialmente a cómo alguien intenta amarlo. El sembrador muere exponencialmente. No puedo explicar los por qué de todo. ¿Podría alguien verlo con sus propios ojos?
La gente prefiere la gula (saben que yo usaría otra palabra) de que le digan cosas lindas, que le pregunten por la familia, cómo les fue aquí, allá, que le cuenten cosas lindas. Si me hallan en una situación similar ¿No dudan?
He estado tanto tiempo entre ustedes. Y a cada instante vivo el momento en el que se darán cuenta de que ven lo que proyectan y lo que han idealizado, y que verán cada vez más claro, hasta que ya no puedan soportar más ver. Aún sabiendo que yo siempre quise mostrar todo siempre. Pero no ven. Y yo lo sufro a cada instante, pero ustedes lo sufrirán en un instante. Y yo seguiré sosteniendo, pero ustedes no lo harán. Y yo habré entregado mi vida siempre, y ustedes habrán visto en un momento en que les tocaba entregar la vida, su vida, y no podrán hacerlo. La historia de mi vida. Y creo saber su interpretación. Y aún así, sabiendo que no es real, no puedo dirigirme de otra manera.
Reseteo y entro nuevamente.
viernes, 10 de diciembre de 2010
domingo, 28 de noviembre de 2010
Misae
Me has visto en Misa. Mucho más que una vez.
Has visto que veo aunque no siempre veas lo que veo.
Has visto que mi mirada es madia especial. No se es objetivo cuando se ama. Entonces la realidad no puede ser objetiva, porque Dios es Amor.
Me has visto ver y no has entendido, más bien no has creído en mi mirada; porque no podía ser que yo viera eso en aquél.
Hoy estuve en Misa como estaba en el colegio cuando era alumno, con la salvedad de que en la Misa estuve a la derecha, raro en mí, que en el colegio siempre estaba a la izquierda.
Hoy ví espaldas. Ví frentes. Ví miradas. Me han saludado y hubiera quebrado si no hubiera visto antes el rostro de Dios.
Crucé personas.
Me has oído decir haber visto santos.
Hoy ví varios, pero en un momento ví un santo. Me cruzó. Me saludó. Me dio la mano en el preciso instante en el que yo era Jesús. Y yo lo ví. Apreté su mano siendo Dios.
Ví otros santos también hoy. Fui feliz. Pero la felicidad no me bajó de mi deidad. Contemplación desde Dios Verdadero.
Y apreté la mano del santo que ahora era cuasi-hombre. Niño.
Pasa que fui Dios. Y Dios ve la obra realizada en toda su potencia. Sabe que el acto será permitido o no por cada quien. Hoy fui Dios viendo su obra terminada. Ese niño era cuasi-hombre, era más alto, se había cortado su cabello de niño; me recordó al santo Iván, santo recio si lo hay.
Pero no me olvido que yo era Dios. Yo ví la obra terminada. ¡Qué alegría experimentó mi corazón al descubrirme en esa situación y poder amarla en la Trinidad!
Duró su guerra lo que un pedo en el aire fue. Yo no soy Dios. Pero hace un rato lo fui.
Santo: te ví. te ví santo. Por una vez me diste una felicidad inigualable.
Mañana, con suerte, te veré vos, siendo yo, yo.
Por hoy te ví santo, siendo yo, Dios.
Has visto que veo aunque no siempre veas lo que veo.
Has visto que mi mirada es madia especial. No se es objetivo cuando se ama. Entonces la realidad no puede ser objetiva, porque Dios es Amor.
Me has visto ver y no has entendido, más bien no has creído en mi mirada; porque no podía ser que yo viera eso en aquél.
Hoy estuve en Misa como estaba en el colegio cuando era alumno, con la salvedad de que en la Misa estuve a la derecha, raro en mí, que en el colegio siempre estaba a la izquierda.
Hoy ví espaldas. Ví frentes. Ví miradas. Me han saludado y hubiera quebrado si no hubiera visto antes el rostro de Dios.
Crucé personas.
Me has oído decir haber visto santos.
Hoy ví varios, pero en un momento ví un santo. Me cruzó. Me saludó. Me dio la mano en el preciso instante en el que yo era Jesús. Y yo lo ví. Apreté su mano siendo Dios.
Ví otros santos también hoy. Fui feliz. Pero la felicidad no me bajó de mi deidad. Contemplación desde Dios Verdadero.
Y apreté la mano del santo que ahora era cuasi-hombre. Niño.
Pasa que fui Dios. Y Dios ve la obra realizada en toda su potencia. Sabe que el acto será permitido o no por cada quien. Hoy fui Dios viendo su obra terminada. Ese niño era cuasi-hombre, era más alto, se había cortado su cabello de niño; me recordó al santo Iván, santo recio si lo hay.
Pero no me olvido que yo era Dios. Yo ví la obra terminada. ¡Qué alegría experimentó mi corazón al descubrirme en esa situación y poder amarla en la Trinidad!
Duró su guerra lo que un pedo en el aire fue. Yo no soy Dios. Pero hace un rato lo fui.
Santo: te ví. te ví santo. Por una vez me diste una felicidad inigualable.
Mañana, con suerte, te veré vos, siendo yo, yo.
Por hoy te ví santo, siendo yo, Dios.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Mínimo comentario necesario
La carta recuerda que la caja, la mala, no la buena, le pasa el trapo sonriendo a Soren-Misericordia.
La carta le recuerda al autor quién es y cuál es su misión.
La carta dice mucho y más de uno es destinatario.
La vida que se da no deja nunca de confirmar las profecías.
Y la batería de la computadora dice que aquí termina el comentario.
La carta le recuerda al autor quién es y cuál es su misión.
La carta dice mucho y más de uno es destinatario.
La vida que se da no deja nunca de confirmar las profecías.
Y la batería de la computadora dice que aquí termina el comentario.
La carta
Acabo de leer una carta que tendré que devolver; por eso la transcribo. Espero se haya hecho pública dónde así tuvo que haber sido. Y si no, aun hay tiempo. Cuando éste se acabe para todos, estaremos disfrutando mutuamente de los rostros amados.
La transcribo sin comillas. Dice así:
20/02/2010
(hoja nº1)
Se le pide al poeta que escriba. Y el poeta escribe. ¿Desde cuándo escribe el poeta porque alguien se lo pide? ¿Es eso realmente un poeta?
¡Basta de poesía!
Arrancó el poeta poniendo número a la hoja. Sabemos lo que eso significa. Mas al poeta le pidieron que escribiera.
Y tomó las hojas del Colegio Los Robles, y tomó otra lapicera, y manchó la hoja como cuando tenía diez años. No se puede discutir que no es diestro.
Le pidieron al poeta que escribiera. Y el poeta escribe. ¿Es eso un poeta?
Marinero raso, capitanea la nave.
Y lo limitan para que sea libre. “The wall” debe regir. El poeta se somete.
Mientras introduce va diciendo qué grado de compromiso tendrá su escrito.
El de siempre. Total pero metaforizado.
Y el rey muere en vano cuando ante la catastrófica imagen de su muerte, los soldados por los que murió se aterrorizan y vuelven atrás. Si así lo hacen, ellos mismos y sus seres más queridos serán carne de asesinos y violadores.
Y el Rey les preguntará para que demuestren con hechos “¿Cuánto valió la muerte de mi hijo, el rey que les envié?”
No se te pedirá que lleves sobre tus hombros una cruz que no puedas soportar. No hay por qué desanimarse.
Para David y Rogelio el muro tiene que ver con el sistema. Nosotros sabemos que el muro somos nosotros. Nuestra vida es construirlo. Una vez terminado ya no hay lugar para Dios.
Si ustedes tomaran real conciencia de cuánto mejores son que el rey, el mundo estaría salvado.
El límite es lo que da libertad. Si tan solo pudieran entender esto…
¿No se preguntaron por qué, entre tantos bichos sueltos por el mundo, fueron justo ustedes?
(hoja 2)
El nivel de concreción aumenta.
Yo sé lo trabado que es este texto, pero precisamente es esa fuerza que lo traba la que, al liberarse, los hará llegar a una altura inimaginable.
Y aumentamos el nivel de concreción. Yo les agradezco más de lo que soy capaz de manifestar, su entrega. Y me atrevo a pedirles aún más, pero para otros.
So close, no matter how far. Intenten traducirlo. Así es.
Saben cómo y cuán cerca estoy y estaré.
Para la más humilde de todas: ¿Sabés cuánto te falta para ser humilde?
Mientras el “yo” o el “para mí” sigan presentes en nuestras vidas, debemos seguir esforzándonos.
¡Aventajan en tanto a los demás! ¡Si sólo siguieran cultivando todo esto!
Que nadie sea guía ni maestro sino que todos seamos imagen de Jesucristo.
Cada uno haga su mejor esfuerzo en comunión con los demás.
¡Y que nadie se desanime! ¡Animémonos unos a otros! ¡Y crezcamos en la oración!
Toda mi vida fue en vano y mi paso por aquí una total pérdida de tiempo si no perseveran en la oración. Crean que mi cruz los sostiene. No se desanimen.
Yo sé lo que es la soledad. No se dejen solos. Por favor. Y sean humildes. No tengo forma de explicarles la grandeza que alcanza el humilde.
Yo ya estoy muy orgulloso. Y lo estaré más. Y los veré apóstoles para la Gloria del que me sostiene.
Y yo un día volveré fracasado, pero podré gloriarme en la obra que Dios ha hecho en ustedes y en el “sí” que ustedes le dieron por respuesta. No hay manifestación humana que pueda mostrar cuánto y cómo los amo. Lo verán con claridad cuando compartamos la Vida Eterna.
Nos seguiremos viendo.
La transcribo sin comillas. Dice así:
20/02/2010
(hoja nº1)
Se le pide al poeta que escriba. Y el poeta escribe. ¿Desde cuándo escribe el poeta porque alguien se lo pide? ¿Es eso realmente un poeta?
¡Basta de poesía!
Arrancó el poeta poniendo número a la hoja. Sabemos lo que eso significa. Mas al poeta le pidieron que escribiera.
Y tomó las hojas del Colegio Los Robles, y tomó otra lapicera, y manchó la hoja como cuando tenía diez años. No se puede discutir que no es diestro.
Le pidieron al poeta que escribiera. Y el poeta escribe. ¿Es eso un poeta?
Marinero raso, capitanea la nave.
Y lo limitan para que sea libre. “The wall” debe regir. El poeta se somete.
Mientras introduce va diciendo qué grado de compromiso tendrá su escrito.
El de siempre. Total pero metaforizado.
Y el rey muere en vano cuando ante la catastrófica imagen de su muerte, los soldados por los que murió se aterrorizan y vuelven atrás. Si así lo hacen, ellos mismos y sus seres más queridos serán carne de asesinos y violadores.
Y el Rey les preguntará para que demuestren con hechos “¿Cuánto valió la muerte de mi hijo, el rey que les envié?”
No se te pedirá que lleves sobre tus hombros una cruz que no puedas soportar. No hay por qué desanimarse.
Para David y Rogelio el muro tiene que ver con el sistema. Nosotros sabemos que el muro somos nosotros. Nuestra vida es construirlo. Una vez terminado ya no hay lugar para Dios.
Si ustedes tomaran real conciencia de cuánto mejores son que el rey, el mundo estaría salvado.
El límite es lo que da libertad. Si tan solo pudieran entender esto…
¿No se preguntaron por qué, entre tantos bichos sueltos por el mundo, fueron justo ustedes?
(hoja 2)
El nivel de concreción aumenta.
Yo sé lo trabado que es este texto, pero precisamente es esa fuerza que lo traba la que, al liberarse, los hará llegar a una altura inimaginable.
Y aumentamos el nivel de concreción. Yo les agradezco más de lo que soy capaz de manifestar, su entrega. Y me atrevo a pedirles aún más, pero para otros.
So close, no matter how far. Intenten traducirlo. Así es.
Saben cómo y cuán cerca estoy y estaré.
Para la más humilde de todas: ¿Sabés cuánto te falta para ser humilde?
Mientras el “yo” o el “para mí” sigan presentes en nuestras vidas, debemos seguir esforzándonos.
¡Aventajan en tanto a los demás! ¡Si sólo siguieran cultivando todo esto!
Que nadie sea guía ni maestro sino que todos seamos imagen de Jesucristo.
Cada uno haga su mejor esfuerzo en comunión con los demás.
¡Y que nadie se desanime! ¡Animémonos unos a otros! ¡Y crezcamos en la oración!
Toda mi vida fue en vano y mi paso por aquí una total pérdida de tiempo si no perseveran en la oración. Crean que mi cruz los sostiene. No se desanimen.
Yo sé lo que es la soledad. No se dejen solos. Por favor. Y sean humildes. No tengo forma de explicarles la grandeza que alcanza el humilde.
Yo ya estoy muy orgulloso. Y lo estaré más. Y los veré apóstoles para la Gloria del que me sostiene.
Y yo un día volveré fracasado, pero podré gloriarme en la obra que Dios ha hecho en ustedes y en el “sí” que ustedes le dieron por respuesta. No hay manifestación humana que pueda mostrar cuánto y cómo los amo. Lo verán con claridad cuando compartamos la Vida Eterna.
Nos seguiremos viendo.
lunes, 22 de noviembre de 2010
La caja de ahorro y seguros
Diario de Soren, 22 de Noviembre de 2010
Hoy mi hermano adoptado se puso a producir. Sí, esa producción a pedido, eso que no le interesa en lo más mínimo, pero había que producirlo, cuestiones académicas y pedidos del mundo.
En el recreo se retiró a realizar la primera y la segunda actividad más importante del día. La primera no la pudo hacer porque llegó tarde y además la casa del Padre estaba siendo “reformada” y el ambiente no permitía mucho recogimiento. Además el Hijo no estaba, aunque siempre está, pero su Sacramento había sido trasladado.
Salió la segunda actividad. Genial, como siempre, el Cielo, como cada vez.
El anexo del día, y lo que es causa de mi entrada, fue “la caja”.
Sí, aunque no “la caja”, sino “la caja”.
La cuestión es que ahí lo tienen a mi hermano, suspendiendo toda actividad, como un nene ansioso que acaba de recibir su regalo de cumpleaños (todo esto es literal), para explorar ese universo místico que acaba de recibir materialmente. De vuelta seguro que se atrasa con la entrega de su producción a pedido, pero nunca le importó eso. Si le pone media pila es porque se lo ofrece al Padre, si no…
Cree que tendría que escribir algo y subirlo acá, entre mis cosas, pero yo le insisto en que no lo haga. Si sabe que hacerlo sería rebajar todo. Igual que cuando quiere poner alguna experiencia vital o de oración, nunca es en vano, pero cuando las traduce les quita casi el cien por ciento de su riqueza.
Yo le digo que no escriba nada de la caja, por eso estoy escribiendo yo.
Lo genial es que esto le ha recordado nuevamente lo humano que es. Y eso es muy bueno, porque mientras más humano se viva, más se divinizará, y nosotros hemos visto lo que hace la divinización.
Cualquier cosa que escriba sobre su alegría y sentimientos y lo que sea, no dirá nada de lo que realmente vive.
Que me haga caso; dos palabras. A buen entendedor…
Aunque también rebaja, me pidió que aunque más no sea escribiera un simple “Gracias”. Lo firma Mauricio. Con suerte ese nombre no volverá a aparecer en este espacio. Ta, que no hay día que no haya que romper las reglas.
Hoy mi hermano adoptado se puso a producir. Sí, esa producción a pedido, eso que no le interesa en lo más mínimo, pero había que producirlo, cuestiones académicas y pedidos del mundo.
En el recreo se retiró a realizar la primera y la segunda actividad más importante del día. La primera no la pudo hacer porque llegó tarde y además la casa del Padre estaba siendo “reformada” y el ambiente no permitía mucho recogimiento. Además el Hijo no estaba, aunque siempre está, pero su Sacramento había sido trasladado.
Salió la segunda actividad. Genial, como siempre, el Cielo, como cada vez.
El anexo del día, y lo que es causa de mi entrada, fue “la caja”.
Sí, aunque no “la caja”, sino “la caja”.
La cuestión es que ahí lo tienen a mi hermano, suspendiendo toda actividad, como un nene ansioso que acaba de recibir su regalo de cumpleaños (todo esto es literal), para explorar ese universo místico que acaba de recibir materialmente. De vuelta seguro que se atrasa con la entrega de su producción a pedido, pero nunca le importó eso. Si le pone media pila es porque se lo ofrece al Padre, si no…
Cree que tendría que escribir algo y subirlo acá, entre mis cosas, pero yo le insisto en que no lo haga. Si sabe que hacerlo sería rebajar todo. Igual que cuando quiere poner alguna experiencia vital o de oración, nunca es en vano, pero cuando las traduce les quita casi el cien por ciento de su riqueza.
Yo le digo que no escriba nada de la caja, por eso estoy escribiendo yo.
Lo genial es que esto le ha recordado nuevamente lo humano que es. Y eso es muy bueno, porque mientras más humano se viva, más se divinizará, y nosotros hemos visto lo que hace la divinización.
Cualquier cosa que escriba sobre su alegría y sentimientos y lo que sea, no dirá nada de lo que realmente vive.
Que me haga caso; dos palabras. A buen entendedor…
Aunque también rebaja, me pidió que aunque más no sea escribiera un simple “Gracias”. Lo firma Mauricio. Con suerte ese nombre no volverá a aparecer en este espacio. Ta, que no hay día que no haya que romper las reglas.
sábado, 13 de noviembre de 2010
Cuando no hay tiempo para escribir
¿Cuándo se corta una flor?
¿Cómo se corta una flor?
¿Por qué se corta una flor?
¿Para qué se corta una flor?
¿Quién corta una flor?
¿Con qué se corta una flor?
¿Qué es una flor?
¿De dónde ha salido una flor?
¿Qué fin tiene una flor?
¿Quién ama una flor?
¿Ama una flor?
¿Cómo se corta una flor?
¿Por qué se corta una flor?
¿Para qué se corta una flor?
¿Quién corta una flor?
¿Con qué se corta una flor?
¿Qué es una flor?
¿De dónde ha salido una flor?
¿Qué fin tiene una flor?
¿Quién ama una flor?
¿Ama una flor?
viernes, 5 de noviembre de 2010
Adelante, pase
Como siempre, pasaba por ahí -porque siempre paso por ahí, cuando me ven y cuando no me ven, paso y busco verlos; no le cuenten a Freud. Pero sí a Yahveh- y, esta vez, me vieron y, como siempre, me invitaron a pasar. Como siempre, me negué -ah, sí, porque creen que siempre digo "sí", aunque la mayoría de las veces me invitan sin decirlo y digo "no". Muchas veces digo "no"-, pero al final acepté.
También reconozco que esta vez el tiempo no me apremia, y por eso puedo decir "sí" más libremente. Digo "sí", como la última vez, y engancho.
Engancho con el mártir, tan bien mencionado.
El tiempo que transcurre y la vida de los observadores participantes que pasa y, al pasar, es vivida, diría yo "vive", va asimilándose a la "Vida", con suerte y Gracia y, gracias a eso, va asimilando la mía propia, que es en ellos y por ellos, que de mía tiene poco, aunque mucho aún. Cuando son asimiladas lógrase ver en ellos lo mío dado, en la medida en la que su propia y apropiada conversión les permite haber.
En un plano conciente de lo vivencial es esto un camino de conocimiento, vivencia y reconocimiento total (vivencial). Van tomando conciencia (viviendo) de "lo que es" y lo que "deja de ser" para que esto "sea".
No hay idioma que permita esta descripción. Bien claro se muestra que no se leerá de pocas veces lo aquí escrito, mas esto se da porque conserva en ciero modo la riqueza simbólica que es la única que permite que pueda de alguna manera expresarlo.
Un cuidado ínfimo en la elección (que no se produce) de las palabras garantiza la libre difusión de la inspiración. Con todos los riesgos que esto trae al ser encausada en un canal que no deja de ser altamente contaminado por la historia y el pecado, por la falta de entrega y la estupidez, por el egoísmo y la maldad.
Pero llegué a oler una remota comprensión del martirio. Llegué a oír un lejano sonido de comprensión. Acaricié lejanamente una piel sufriente, un gusto asqueado, un alma ciega por el encuentro con la vida, con la Vida y algo de sí.
Habrá el mártir que, gozando de la visión de Dios, se entrega felizmente a la Vida. Hay también el que lo hace ciego. El ciego se sostiene de otra manera. Cuando la ceguera impregna todos los sentidos y potencias, sólo hay algo en lo que sostenerse, y ese Algo no será sino con la total entrega de lo único que al ciego total le queda en su poder; su voluntad. Pero está previsto que ésta ceda también. Hasta aquí yo puedo hablar.
También reconozco que esta vez el tiempo no me apremia, y por eso puedo decir "sí" más libremente. Digo "sí", como la última vez, y engancho.
Engancho con el mártir, tan bien mencionado.
El tiempo que transcurre y la vida de los observadores participantes que pasa y, al pasar, es vivida, diría yo "vive", va asimilándose a la "Vida", con suerte y Gracia y, gracias a eso, va asimilando la mía propia, que es en ellos y por ellos, que de mía tiene poco, aunque mucho aún. Cuando son asimiladas lógrase ver en ellos lo mío dado, en la medida en la que su propia y apropiada conversión les permite haber.
En un plano conciente de lo vivencial es esto un camino de conocimiento, vivencia y reconocimiento total (vivencial). Van tomando conciencia (viviendo) de "lo que es" y lo que "deja de ser" para que esto "sea".
No hay idioma que permita esta descripción. Bien claro se muestra que no se leerá de pocas veces lo aquí escrito, mas esto se da porque conserva en ciero modo la riqueza simbólica que es la única que permite que pueda de alguna manera expresarlo.
Un cuidado ínfimo en la elección (que no se produce) de las palabras garantiza la libre difusión de la inspiración. Con todos los riesgos que esto trae al ser encausada en un canal que no deja de ser altamente contaminado por la historia y el pecado, por la falta de entrega y la estupidez, por el egoísmo y la maldad.
Pero llegué a oler una remota comprensión del martirio. Llegué a oír un lejano sonido de comprensión. Acaricié lejanamente una piel sufriente, un gusto asqueado, un alma ciega por el encuentro con la vida, con la Vida y algo de sí.
Habrá el mártir que, gozando de la visión de Dios, se entrega felizmente a la Vida. Hay también el que lo hace ciego. El ciego se sostiene de otra manera. Cuando la ceguera impregna todos los sentidos y potencias, sólo hay algo en lo que sostenerse, y ese Algo no será sino con la total entrega de lo único que al ciego total le queda en su poder; su voluntad. Pero está previsto que ésta ceda también. Hasta aquí yo puedo hablar.
lunes, 1 de noviembre de 2010
Señor ¿A quién iremos?
Jesús lloró.
Sudó sangre.
Pedro lo negó.
Junto a la Cruz estaba su madre.
Si no meto los dedos.
¿Vos sos el Mesías?
Salve, rey de los judíos.
Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.
¿Alguien te ha condenado? Yo tampoco te condeno. Vete y no peques más.
Misericordia quiero, no sacrificios.
El que no nace del agua y del espíritu.
Lo vieron ascender.
Estando reunidos.
Unas lenguas como de fuego.
Saulo, ¿Por qué me persigues? Soy Jesús, a quien tú persigues.
Ciego.
Ananías.
Mi apóstol.
Hijos míos.
Ya no soy yo.
Libré el combate.
Salí victorioso. Conservé la fe.
Ven Señor Jesús.
Sudó sangre.
Pedro lo negó.
Junto a la Cruz estaba su madre.
Si no meto los dedos.
¿Vos sos el Mesías?
Salve, rey de los judíos.
Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.
¿Alguien te ha condenado? Yo tampoco te condeno. Vete y no peques más.
Misericordia quiero, no sacrificios.
El que no nace del agua y del espíritu.
Lo vieron ascender.
Estando reunidos.
Unas lenguas como de fuego.
Saulo, ¿Por qué me persigues? Soy Jesús, a quien tú persigues.
Ciego.
Ananías.
Mi apóstol.
Hijos míos.
Ya no soy yo.
Libré el combate.
Salí victorioso. Conservé la fe.
Ven Señor Jesús.
lunes, 25 de octubre de 2010
Excepción
Camina el hombre por la vida. No, no había pasado antes por aquí.
Un amigo no se cansaba de decir por todos lados lo que había que hacer en el momento en que uno era asaltado. Absolutamente lo contrario fue lo que hizo cuando por primera vez le tocó a él, claro, después de haber hablado boludeces por horas.
Sos absolutamente incapaz de enfrentarte con tu vida y querés darle un curso a alguien de lo que tiene que hacer con la suya. No sabés lo que sentís vos, porque no tenés idea, y te creés suficientemente empático como para acusarte conocedor del dolor ajeno. Porque es ajeno. Si amaras realmente no sería ajeno, pero lo es.
En honor a todo esto es que hoy hago una excepción doble y grave a la regla.
Mas no es ninguna sorpresa en quien vive excepción. Sí, a mí también me suena parecido, descepción. Quien vive excepción nunca se desaproximará del límite que no deja de chupar y escupir para contaminar descepción.
Primera.
McKinney.
"Cuando las palabras no vienen, yo traigo una melodía en lenguas. Cuando me está dando trabajo un sermón y tengo dificultad para escuchar el mensaje que Dios quiere dar, rezar en lenguas tranquilamente en mi corazón me trae sorprendentes resultados: el mensaje de Dios viene como por un tubo".
Segunda.
Anónimo, sí.
Es largo. Dígase consagración al Espíritu Santo.
"
Espíritu Madre en la Trinidad.
En tu maternal presencia pongo mi historia, todo mi acto y toda mi potencia, para que Vos recibas, acojas y dirijas esta insignificante vida que quiere vivir sumergida en el infinito océano de la Gracia.
Que viva plenamente feliz en Él y absolutamente desapegado de todo, de manera que mi vida no sea otra cosa que ser llevado por el Aliento Divino y ser su sonido y personificación en cada punto en el que me encuentre.
Los propósitos me cuestan en esta etapa de mi vida; Vos conocés mi fe.
1. Vivir inflamándome de tu Presencia en la oración vital, siendo Vos en el mundo según mi entrega y tu Voluntad.
2. Buscar la íntima unión y transfiguración con Vos en el amor carismático a mis hermanos y en lo privado de mi encuentro diario con Vos en la oración personal.
3. Transformar y purificar mi vida para ya no ser yo sino Vos, hasta que mis sentimientos sean los Tuyos, mi entendimiento sea el Tuyo, mi voluntad sea la Tuya. Poniendo todo de mí para tal efecto, pero sobre todo, abriendo mi corazón para que Vos realices tu Obra.
4. Ser hombre plenamente libre del Espíritu, con un orden místico de las cosas.
5. Mantener la vida entregada y los sentidos alertas para responder con todo mi ser a todas tus mociones y permanecer siempre avanzando en el camino de la conversión, la santidad y la construcción del Reino.
Incapaz de realizar el menor de estos propósitos me dejo acariciar por tu mano maternal y soplar por la delicadeza de tu Amor, capaz de mover al más duro y de poner al rojo vivo al más tibio.
Tomá posesión. Todo es tuyo. Tuyo soy.
En la comunión dinámica del Amor Trinitario. Amén.
Firma.
"
Un amigo no se cansaba de decir por todos lados lo que había que hacer en el momento en que uno era asaltado. Absolutamente lo contrario fue lo que hizo cuando por primera vez le tocó a él, claro, después de haber hablado boludeces por horas.
Sos absolutamente incapaz de enfrentarte con tu vida y querés darle un curso a alguien de lo que tiene que hacer con la suya. No sabés lo que sentís vos, porque no tenés idea, y te creés suficientemente empático como para acusarte conocedor del dolor ajeno. Porque es ajeno. Si amaras realmente no sería ajeno, pero lo es.
En honor a todo esto es que hoy hago una excepción doble y grave a la regla.
Mas no es ninguna sorpresa en quien vive excepción. Sí, a mí también me suena parecido, descepción. Quien vive excepción nunca se desaproximará del límite que no deja de chupar y escupir para contaminar descepción.
Primera.
McKinney.
"Cuando las palabras no vienen, yo traigo una melodía en lenguas. Cuando me está dando trabajo un sermón y tengo dificultad para escuchar el mensaje que Dios quiere dar, rezar en lenguas tranquilamente en mi corazón me trae sorprendentes resultados: el mensaje de Dios viene como por un tubo".
Segunda.
Anónimo, sí.
Es largo. Dígase consagración al Espíritu Santo.
"
Espíritu Madre en la Trinidad.
En tu maternal presencia pongo mi historia, todo mi acto y toda mi potencia, para que Vos recibas, acojas y dirijas esta insignificante vida que quiere vivir sumergida en el infinito océano de la Gracia.
Que viva plenamente feliz en Él y absolutamente desapegado de todo, de manera que mi vida no sea otra cosa que ser llevado por el Aliento Divino y ser su sonido y personificación en cada punto en el que me encuentre.
Los propósitos me cuestan en esta etapa de mi vida; Vos conocés mi fe.
1. Vivir inflamándome de tu Presencia en la oración vital, siendo Vos en el mundo según mi entrega y tu Voluntad.
2. Buscar la íntima unión y transfiguración con Vos en el amor carismático a mis hermanos y en lo privado de mi encuentro diario con Vos en la oración personal.
3. Transformar y purificar mi vida para ya no ser yo sino Vos, hasta que mis sentimientos sean los Tuyos, mi entendimiento sea el Tuyo, mi voluntad sea la Tuya. Poniendo todo de mí para tal efecto, pero sobre todo, abriendo mi corazón para que Vos realices tu Obra.
4. Ser hombre plenamente libre del Espíritu, con un orden místico de las cosas.
5. Mantener la vida entregada y los sentidos alertas para responder con todo mi ser a todas tus mociones y permanecer siempre avanzando en el camino de la conversión, la santidad y la construcción del Reino.
Incapaz de realizar el menor de estos propósitos me dejo acariciar por tu mano maternal y soplar por la delicadeza de tu Amor, capaz de mover al más duro y de poner al rojo vivo al más tibio.
Tomá posesión. Todo es tuyo. Tuyo soy.
En la comunión dinámica del Amor Trinitario. Amén.
Firma.
"
domingo, 17 de octubre de 2010
In-tendere
Mucho bla, bla, yo, yo. Mucho bla, bla, yo, yo, porque a vos te falta la dia-léctica. Te falta el dos. El dos que te falta lo proyectás en la repetición de lo que no entendés porque te faltan esos dos. Bla, bla. Lo que te faltan son huevos.
Si tuvieras lo que te falta podrías dejar de tartamudear y postrarte ante la Verdad que se te presenta y no te cansás de negar; más bien te cansás, pero igual seguís gastando energía en la tarea.
La verdad es que "La" palabra, si la hay, que me pide que la use desde hace mucho y no deja de insistirme en ello es "intención".
Sirva la entrada como válvula de escape, precisamente para no ponerme a escribir sobre ella.
Te regalo un bla, blacito que seguro conocés. Intención, in-tendere. ¿Hacia qué tendés? ¿Cómo y por qué tendés hacia eso? ¿Ese "eso" no es todavía "Ese"?
"Intención" me sigue llamando.
No es el momento.
No voy a ser tan mentiroso como para decir que preferiría no ver las intenciones.
Al que ve bla, bla, le parecerá más de mi locura, cada cosa que digo.
¡Si parece que tuvieras quemaduras de quinto grado en todo el cuerpo! Más bien son de cuarto.
Una lástima que no te dejes tocar por quien te puede sanar.
¿Locura?
Absolutamente.
Ah, para la intencionadora: seguís creciendo en estatura, y todo eso que dice el Evangelio. Admirable. En dones. En carisma. ¡En discernimiento!
Hay Proyecto detrás de todo eso. Y es un pro-yecto que viene de Donde tiene que venir.
La comunidad confirma.
Si tuvieras lo que te falta podrías dejar de tartamudear y postrarte ante la Verdad que se te presenta y no te cansás de negar; más bien te cansás, pero igual seguís gastando energía en la tarea.
La verdad es que "La" palabra, si la hay, que me pide que la use desde hace mucho y no deja de insistirme en ello es "intención".
Sirva la entrada como válvula de escape, precisamente para no ponerme a escribir sobre ella.
Te regalo un bla, blacito que seguro conocés. Intención, in-tendere. ¿Hacia qué tendés? ¿Cómo y por qué tendés hacia eso? ¿Ese "eso" no es todavía "Ese"?
"Intención" me sigue llamando.
No es el momento.
No voy a ser tan mentiroso como para decir que preferiría no ver las intenciones.
Al que ve bla, bla, le parecerá más de mi locura, cada cosa que digo.
¡Si parece que tuvieras quemaduras de quinto grado en todo el cuerpo! Más bien son de cuarto.
Una lástima que no te dejes tocar por quien te puede sanar.
¿Locura?
Absolutamente.
Ah, para la intencionadora: seguís creciendo en estatura, y todo eso que dice el Evangelio. Admirable. En dones. En carisma. ¡En discernimiento!
Hay Proyecto detrás de todo eso. Y es un pro-yecto que viene de Donde tiene que venir.
La comunidad confirma.
martes, 12 de octubre de 2010
Entrada larga
Érase en aquél tiempo un muchacho que cuando se empacaba nos decía: "¡Cómo sos, eh!" Hoy está muerto. O vivo, según la creencia de cada uno. Lo cierto es que ya no lo veremos circundándonos. Tampoco en aquél entonces lo veíamos circundándonos, salvo que nos moviéramos hacia el área en donde él era.
Las últimas palabras que me dirigió fueron: "¿Por qué me pega?"
Mentiría si dijera que esas palabras me persiguen.
Mentiría si dijera que esas palabras no significan nada. Significan mucho.
Ya no viene su hermano a visitarnos, a convidarnos galletitas. Yo ya no estoy en ese lugar. Los que allí están lo recuerdan, pero sólo si lo invocamos.
Conocí un hombre que dirigió la misma pregunta que aquél a un pobre soldaducho que todavía debe estar llorando.
Yo espero poder terminar de llorar mis miserias en esta vida, aunque merezca la condena eterna por cada una de ellas.
"¿Qué le puede faltar a la pasión de Jesucristo?" Le preguntaba yo a San Pablo.
¡Y qué me iba a responder el santo si yo tenía mi lengua apuntada a Dios y mis oídos metidos en la música de los autos y los ruidos de Metallica! El V-10 de un Williams-Renault era todo lo que necesitaba para elevarme a la contemplación y Leper Messiah lo que lograba bajar mis nervios hasta la línea que separaba el "estar" del "matar".
Podría extenderme por horas cavilando sobre aquellas contradicciones que le reprochaba yo al santo (santo según la Iglesia, porque yo tenía mis serias dudas) y que me esforzaba por mí mismo a explicar o entender sin ser capaz de escuchar las respuestas que Dios mismo en la vida me iba dando.
Tuve que parir muchas veces antes de entender lo que es un parto. Tuve que tener muchos orgasmos para al fin poder vivir uno. Tuve que ser padre de mil para vivir lo que es amar.
El V-10 es una música sublime. El mesías leproso es un sedante sabroso. Pero después de haber parido, gozado y amado, después de ser Dios por mucho tiempo sin saber si Dios era realmente, después de haberme encontrado con Aquél cual visto ya no se puede vivir, después de haberme perdido una vez primera y alguna más postrera en el Cielo sin metáforas; "No preguntes boludeces, Pedro. Guardá esas carpas.". "¿Adónde dijiste que me ibas a seguir?". Cada vez que canta el gallo mi corazón se desgarra, para luego volver a reconstituirse aún con mayor vigor, porque el gallo me recuerda quién soy, pero a la vez Quién me sostiene. Es realmente un gran alivio saber que yo no soy Dios y que no depende de mí, sino de Él. ¿Pero sabés lo difícil que es no-ser Dios? Yo sólo dejo de ser Dios cuando estoy completamente muerto a mí mismo. Y nada de lo que me rodea (escúchese bien ¡¡¡Nada!!!) me facilita la empresa.
Si escribiera estas cosas para publicarlas, no avanzaría en mi intento de dejar de ser Dios. Si las escribiera para que nadie las viera podría ser para un "nadie" definitivo o para que sólo las viera yo. Si la primera, ¿Para qué escribir?. Si la segunda, sirve cuando uno necesita saber dónde mierda está el norte o de dónde carajo se está viniendo. Pero también escribo porque hay algún corazón fundido con el mío. Fundido en la Fragua Divina. Hay algún corazón tan ardiente como el mío que arde en (este "en" es algo así como "Ruáj") mi mismo ardor.
Para ilustrar a Pablo puedo agregar que el viejo José simplemente se murió, pobre santo, en su santa oculta vida de padre de Nuestro Señor. Podría haber abandonado a Jesucristo en cualquier punto de su vida. A los veintiún años sería una buena cifra. Mayoría de edad y todo eso. "Que lo mantenga su madre, esa puta". Su puta madre podría haber re-hecho su vida. El nene ya estaba grande. Era inteligente, lindo, fuerte. ¿Qué problema podía tener? ¿A quién se le ocurre que una persona puede estar tan chiflada como para querer salvar a otro? "¿La humanidad? No, querido, eso ni un loco lo puede concebir".
Leyente, eso falta a la pasión de Cristo. Por suerte hay gente que se lo puede suministrar. Benditos sean los co-redentores, pecadores e indignos de salvación, pero elegidos para co-redimir.
La lista es interminable, cosa que yo no hubiera podido concebir hace años. Pero, para gozo y dolor de los que saben, puedo elegir algún dato más.
¿Te imaginás a la Virgen...? No, algo de pudor me queda, pero vos sabés lo que iba a decir.
Que permanezcas sujeto a tus padres mientras te siguen creciendo los pelitos no agrega nada a la vida de Jesús. Aunque otras cosas sí. El que tenga ojos para ver, que vea. Y si algo tuyo es ocasión próxima de pecado, no te lo cortes, quizá algún día lo necesites de verdad.
En su momento, el Buen Jesús, tenía una casita en Betania (sí, Betania). Allí vivían María, su hermana y don Lázaro (digo, ¿te suena un poquito?: la chica, la hermana, que no se sabe bien si era la hermana, y el chico, que estuvo muerto, no sigo). Mientras la una escuchaba al maestro, la otra preparaba la comida y todo eso. Jesús lloró. Hasta ahora no agregamos nada a la pasión. ¿Y si te digo que un día María (o Marta, igual esos no son sus nombres) dijo "Basta, no quiero que ese tipo venga más por acá"? Ahora sí empezamos a agregar. Esos tres eran la familia del tipo: "El que escucha mi Palabra y la pone en práctica, esos son mi madre y mis hermanos" (Dios, eran la Madre, los Hermanos...). El tipo desconocía a su verdadera Madre por reconocerlos a ellos.
A Él no le pasó, pero algún día podría haber ido a Betania y lo podrían haber sacado cagando, o le podrían haber mandado al tío para que amenazara al vividor galileo ese que iba a la casa solo a comer o querer hacer algo con alguno de los tres habitantes, o con los tres al mismo tiempo, para que le dijera que había pruebas en su contra y lo que más se te ocurra pensar ¡Cómo si al galileo le calentara en lo más mínimo algo de todo eso!
Siempre hay algo para agregar a la pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
Y Cristo no tenía, estando colgado de la Cruz, a Juan jugando con la computadora y a María hablando con el celular. Y Pedro estaba, cagado en las patas, pero pensando en el Maestro, golpeándose el pecho por cagón, escondido viviendo una terrible noche, pero no haciendo un análisis psicológico del crucificado recordándole que estaba allí porque era incapaz de ver una mejor salida al problema. ¡Pescador, se te ocurrió mirar tu vida, hablando con los pescados mienstras te estás muriendo en el fracaso!
Entre otras cosas, esto es lo que hago. Vivo. Y aunque alguna vez diga otra cosa, no son mi prioridad ni los estudios, ni el trabajo, ni ya el apostolado. Mi prioridad, con muy poca eficiencia por mi debilidad y miseria, por mi vagancia y poca voluntad, por mi soberbia y falta de confianza en Dios es la oración y la vida.
Arrastrándome en el piso, atragantado en el polvo que no terminaré de tragar, sucio por mis excrementos, avergonzado hasta el límite más oscuro de la depresión, detrás de esta gelatina formada por mis desperdicios, sudor, sangre, babas, tierra, veo un destello que si me diera directamente me mataría, destello que más de una vez ví y tuve la Gracia de no-morir. Y por ese destello ansío con todo mi ser, insuficiente, levantarme, volver a mi Padre y decirle, bah, ¡Qué le voy a decir! si cada vez que retorno me recibe como a un rey, me muestra nuevamente la Casa y, después de alimentarme, me señala un montón de ovejas y, y no necesita decirme nada, su Rostro es Todo.
Permiso. Tengo que volver.
Las últimas palabras que me dirigió fueron: "¿Por qué me pega?"
Mentiría si dijera que esas palabras me persiguen.
Mentiría si dijera que esas palabras no significan nada. Significan mucho.
Ya no viene su hermano a visitarnos, a convidarnos galletitas. Yo ya no estoy en ese lugar. Los que allí están lo recuerdan, pero sólo si lo invocamos.
Conocí un hombre que dirigió la misma pregunta que aquél a un pobre soldaducho que todavía debe estar llorando.
Yo espero poder terminar de llorar mis miserias en esta vida, aunque merezca la condena eterna por cada una de ellas.
"¿Qué le puede faltar a la pasión de Jesucristo?" Le preguntaba yo a San Pablo.
¡Y qué me iba a responder el santo si yo tenía mi lengua apuntada a Dios y mis oídos metidos en la música de los autos y los ruidos de Metallica! El V-10 de un Williams-Renault era todo lo que necesitaba para elevarme a la contemplación y Leper Messiah lo que lograba bajar mis nervios hasta la línea que separaba el "estar" del "matar".
Podría extenderme por horas cavilando sobre aquellas contradicciones que le reprochaba yo al santo (santo según la Iglesia, porque yo tenía mis serias dudas) y que me esforzaba por mí mismo a explicar o entender sin ser capaz de escuchar las respuestas que Dios mismo en la vida me iba dando.
Tuve que parir muchas veces antes de entender lo que es un parto. Tuve que tener muchos orgasmos para al fin poder vivir uno. Tuve que ser padre de mil para vivir lo que es amar.
El V-10 es una música sublime. El mesías leproso es un sedante sabroso. Pero después de haber parido, gozado y amado, después de ser Dios por mucho tiempo sin saber si Dios era realmente, después de haberme encontrado con Aquél cual visto ya no se puede vivir, después de haberme perdido una vez primera y alguna más postrera en el Cielo sin metáforas; "No preguntes boludeces, Pedro. Guardá esas carpas.". "¿Adónde dijiste que me ibas a seguir?". Cada vez que canta el gallo mi corazón se desgarra, para luego volver a reconstituirse aún con mayor vigor, porque el gallo me recuerda quién soy, pero a la vez Quién me sostiene. Es realmente un gran alivio saber que yo no soy Dios y que no depende de mí, sino de Él. ¿Pero sabés lo difícil que es no-ser Dios? Yo sólo dejo de ser Dios cuando estoy completamente muerto a mí mismo. Y nada de lo que me rodea (escúchese bien ¡¡¡Nada!!!) me facilita la empresa.
Si escribiera estas cosas para publicarlas, no avanzaría en mi intento de dejar de ser Dios. Si las escribiera para que nadie las viera podría ser para un "nadie" definitivo o para que sólo las viera yo. Si la primera, ¿Para qué escribir?. Si la segunda, sirve cuando uno necesita saber dónde mierda está el norte o de dónde carajo se está viniendo. Pero también escribo porque hay algún corazón fundido con el mío. Fundido en la Fragua Divina. Hay algún corazón tan ardiente como el mío que arde en (este "en" es algo así como "Ruáj") mi mismo ardor.
Para ilustrar a Pablo puedo agregar que el viejo José simplemente se murió, pobre santo, en su santa oculta vida de padre de Nuestro Señor. Podría haber abandonado a Jesucristo en cualquier punto de su vida. A los veintiún años sería una buena cifra. Mayoría de edad y todo eso. "Que lo mantenga su madre, esa puta". Su puta madre podría haber re-hecho su vida. El nene ya estaba grande. Era inteligente, lindo, fuerte. ¿Qué problema podía tener? ¿A quién se le ocurre que una persona puede estar tan chiflada como para querer salvar a otro? "¿La humanidad? No, querido, eso ni un loco lo puede concebir".
Leyente, eso falta a la pasión de Cristo. Por suerte hay gente que se lo puede suministrar. Benditos sean los co-redentores, pecadores e indignos de salvación, pero elegidos para co-redimir.
La lista es interminable, cosa que yo no hubiera podido concebir hace años. Pero, para gozo y dolor de los que saben, puedo elegir algún dato más.
¿Te imaginás a la Virgen...? No, algo de pudor me queda, pero vos sabés lo que iba a decir.
Que permanezcas sujeto a tus padres mientras te siguen creciendo los pelitos no agrega nada a la vida de Jesús. Aunque otras cosas sí. El que tenga ojos para ver, que vea. Y si algo tuyo es ocasión próxima de pecado, no te lo cortes, quizá algún día lo necesites de verdad.
En su momento, el Buen Jesús, tenía una casita en Betania (sí, Betania). Allí vivían María, su hermana y don Lázaro (digo, ¿te suena un poquito?: la chica, la hermana, que no se sabe bien si era la hermana, y el chico, que estuvo muerto, no sigo). Mientras la una escuchaba al maestro, la otra preparaba la comida y todo eso. Jesús lloró. Hasta ahora no agregamos nada a la pasión. ¿Y si te digo que un día María (o Marta, igual esos no son sus nombres) dijo "Basta, no quiero que ese tipo venga más por acá"? Ahora sí empezamos a agregar. Esos tres eran la familia del tipo: "El que escucha mi Palabra y la pone en práctica, esos son mi madre y mis hermanos" (Dios, eran la Madre, los Hermanos...). El tipo desconocía a su verdadera Madre por reconocerlos a ellos.
A Él no le pasó, pero algún día podría haber ido a Betania y lo podrían haber sacado cagando, o le podrían haber mandado al tío para que amenazara al vividor galileo ese que iba a la casa solo a comer o querer hacer algo con alguno de los tres habitantes, o con los tres al mismo tiempo, para que le dijera que había pruebas en su contra y lo que más se te ocurra pensar ¡Cómo si al galileo le calentara en lo más mínimo algo de todo eso!
Siempre hay algo para agregar a la pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
Y Cristo no tenía, estando colgado de la Cruz, a Juan jugando con la computadora y a María hablando con el celular. Y Pedro estaba, cagado en las patas, pero pensando en el Maestro, golpeándose el pecho por cagón, escondido viviendo una terrible noche, pero no haciendo un análisis psicológico del crucificado recordándole que estaba allí porque era incapaz de ver una mejor salida al problema. ¡Pescador, se te ocurrió mirar tu vida, hablando con los pescados mienstras te estás muriendo en el fracaso!
Entre otras cosas, esto es lo que hago. Vivo. Y aunque alguna vez diga otra cosa, no son mi prioridad ni los estudios, ni el trabajo, ni ya el apostolado. Mi prioridad, con muy poca eficiencia por mi debilidad y miseria, por mi vagancia y poca voluntad, por mi soberbia y falta de confianza en Dios es la oración y la vida.
Arrastrándome en el piso, atragantado en el polvo que no terminaré de tragar, sucio por mis excrementos, avergonzado hasta el límite más oscuro de la depresión, detrás de esta gelatina formada por mis desperdicios, sudor, sangre, babas, tierra, veo un destello que si me diera directamente me mataría, destello que más de una vez ví y tuve la Gracia de no-morir. Y por ese destello ansío con todo mi ser, insuficiente, levantarme, volver a mi Padre y decirle, bah, ¡Qué le voy a decir! si cada vez que retorno me recibe como a un rey, me muestra nuevamente la Casa y, después de alimentarme, me señala un montón de ovejas y, y no necesita decirme nada, su Rostro es Todo.
Permiso. Tengo que volver.
domingo, 3 de octubre de 2010
Recuerdo
Antes le recordaba a la caja que había entradas en el blog. Hoy le recuerdo al blog que hay entradas en la caja. Y la caja es ahora un bibliorato.
Una semana de viaje me recuerda el viaje de nuestra vida y a don Pablo, al que le dicen "san", y el viaje de "su" vida.
Cuando menciono a alguno de esos muchachos aquí me tiento a no ingresarlos porque tengo el falso prejuicio de que esto se convierta en una prédica. Tan lejos de serlo...
Pablo y su trabalenguas: "hago lo que no quiero, no hago lo que quiero...", y todas las etcéteras.
Algunos hacen lo que pueden. Oj-Alá que todos hiciéramos lo que podemos.
Yo soy una mezcla de vagancia con todo lo dicho del querer y del poder.
Lo cierto es que veo mejor cuando mi rostro mastica el barro.
Es cierto también que no me gusta el barro y que ahora lo estoy saboreando seguido.
Algunos necesitamos que se nos recuerde seguido que no somos dioses.
La seducción es macabra, salvo en el sentido de "me sedujiste y yo me dejé seducir".
Grandes guerras se han librado en estos meses en los medios que utilizo como válvula de escape. El blog, ahora reseteado, es un restito que queda para que no quede todo sepultado hasta mi muerte. ¡Qué cosa! Mientras vivo, estoy sepultado; y cuando muera, saldré del sepulcro. No hay poesía más profunda que la realidad, expresada o no.
Escribo hoy por motivo de un viaje de una semana, que yo no hago, y porque vi que alguno más puede leer el blog, aunque sé que no lo hará.
Mi amigo se comió su paja, yo mastico el barro. No sé si lo voy a tragar. Pero en eso estoy de acuerdo con mi amigo, si es necesario...
Una consideración personal sobre la estética.
No es estética hacer cositas lindas para que todos las puedan admirar o verlas y que les sean gratas.
Los más bello es lo que produce espanto, aquello que provoca un pánico que no se puede explicar.
Es por eso que me regocijo al encontrar debajo de un manto de podredumbre compuesto por pesadísimas letras algo que mueve lo más íntimo del ser.
Sé que no cualquiera puede ser movido por eso, al menos no cualquiera que esté sepultado él mismo debajo de vanalidades, importantes para él, claro, y también para los imbéciles que le soban la espalda.
Pero me regocijo también al comprobar que cualquiera que logre encontrar-se debajo de su mierda se encuentra con el mismo Dios al lograr levantar el peso mencionado y dejar-se impregnar por lo poderoso de su contenido.
La soberbia y la humildad, hay tantos ignorantes que las mencionan. Nadie que sepa realmente sobre ellas puede pasar un día entero sin haber derramado lágrimas y haber sentido dolor por lo incontenible de las carcajadas; todos y cada uno de los días.
Nadie que viaje una semana y no se encuentre con Dios tiene derecho de decirle nada a nadie, más que contar que estuvo lindo, que los pajaritos, que la comida, que te extrañé...
Alguien dijo que debes viajar con alguien para conocerlo. Yo he viajado. Muchas veces. Sólo, con Dios, con muchos vivos y con más de un muerto. También con muertos que respiran, comen, ven. (Hasta alguna vez logré, por la Gracia, viajar conmigo mismo). Yo he viajado y seguiré viajando mientras Dios me lo permita. Alguno ha viajado conmigo, aunque no todos los que se dirigían conmigo al mismo lugar. También está quien hubiese querido viajar y no viajó.
Yo seguiré viajando mientras Dios me lo permita, y los invito desde lo más profundo de mi alma a viajar conmigo.
Los más bello es lo que produce espanto, aquello que provoca un pánico que no se puede explicar, y no hay poesía más profunda que la realidad, expresada o no, pero nadie que viaje una semana y no se encuentre con Dios tiene derecho de decirle nada a nadie, más que contar que estuvo lindo, que los pajaritos, que la comida, que te extrañé...
Una semana de viaje me recuerda el viaje de nuestra vida y a don Pablo, al que le dicen "san", y el viaje de "su" vida.
Cuando menciono a alguno de esos muchachos aquí me tiento a no ingresarlos porque tengo el falso prejuicio de que esto se convierta en una prédica. Tan lejos de serlo...
Pablo y su trabalenguas: "hago lo que no quiero, no hago lo que quiero...", y todas las etcéteras.
Algunos hacen lo que pueden. Oj-Alá que todos hiciéramos lo que podemos.
Yo soy una mezcla de vagancia con todo lo dicho del querer y del poder.
Lo cierto es que veo mejor cuando mi rostro mastica el barro.
Es cierto también que no me gusta el barro y que ahora lo estoy saboreando seguido.
Algunos necesitamos que se nos recuerde seguido que no somos dioses.
La seducción es macabra, salvo en el sentido de "me sedujiste y yo me dejé seducir".
Grandes guerras se han librado en estos meses en los medios que utilizo como válvula de escape. El blog, ahora reseteado, es un restito que queda para que no quede todo sepultado hasta mi muerte. ¡Qué cosa! Mientras vivo, estoy sepultado; y cuando muera, saldré del sepulcro. No hay poesía más profunda que la realidad, expresada o no.
Escribo hoy por motivo de un viaje de una semana, que yo no hago, y porque vi que alguno más puede leer el blog, aunque sé que no lo hará.
Mi amigo se comió su paja, yo mastico el barro. No sé si lo voy a tragar. Pero en eso estoy de acuerdo con mi amigo, si es necesario...
Una consideración personal sobre la estética.
No es estética hacer cositas lindas para que todos las puedan admirar o verlas y que les sean gratas.
Los más bello es lo que produce espanto, aquello que provoca un pánico que no se puede explicar.
Es por eso que me regocijo al encontrar debajo de un manto de podredumbre compuesto por pesadísimas letras algo que mueve lo más íntimo del ser.
Sé que no cualquiera puede ser movido por eso, al menos no cualquiera que esté sepultado él mismo debajo de vanalidades, importantes para él, claro, y también para los imbéciles que le soban la espalda.
Pero me regocijo también al comprobar que cualquiera que logre encontrar-se debajo de su mierda se encuentra con el mismo Dios al lograr levantar el peso mencionado y dejar-se impregnar por lo poderoso de su contenido.
La soberbia y la humildad, hay tantos ignorantes que las mencionan. Nadie que sepa realmente sobre ellas puede pasar un día entero sin haber derramado lágrimas y haber sentido dolor por lo incontenible de las carcajadas; todos y cada uno de los días.
Nadie que viaje una semana y no se encuentre con Dios tiene derecho de decirle nada a nadie, más que contar que estuvo lindo, que los pajaritos, que la comida, que te extrañé...
Alguien dijo que debes viajar con alguien para conocerlo. Yo he viajado. Muchas veces. Sólo, con Dios, con muchos vivos y con más de un muerto. También con muertos que respiran, comen, ven. (Hasta alguna vez logré, por la Gracia, viajar conmigo mismo). Yo he viajado y seguiré viajando mientras Dios me lo permita. Alguno ha viajado conmigo, aunque no todos los que se dirigían conmigo al mismo lugar. También está quien hubiese querido viajar y no viajó.
Yo seguiré viajando mientras Dios me lo permita, y los invito desde lo más profundo de mi alma a viajar conmigo.
Los más bello es lo que produce espanto, aquello que provoca un pánico que no se puede explicar, y no hay poesía más profunda que la realidad, expresada o no, pero nadie que viaje una semana y no se encuentre con Dios tiene derecho de decirle nada a nadie, más que contar que estuvo lindo, que los pajaritos, que la comida, que te extrañé...
sábado, 2 de octubre de 2010
Registro/Rastreo
Registro que he rastreado.
Cuando uno rastrea, casi siempre hay testigos.
Mas el rastreador es uno y los testigos, casi nunca rastreadores, no tienen ni idea del móvil.
Así que he rastreado, he dejado mi huella y me reservo el móvil.
Lo que transmito es alguito del resultado: Estamos jodidos.
Cuando uno rastrea, casi siempre hay testigos.
Mas el rastreador es uno y los testigos, casi nunca rastreadores, no tienen ni idea del móvil.
Así que he rastreado, he dejado mi huella y me reservo el móvil.
Lo que transmito es alguito del resultado: Estamos jodidos.
viernes, 24 de septiembre de 2010
PLF
E paséase entre el plagio y la literatura, entre la copia obligada mas nunca querida y el imperioso empuje inmanente del vómito.
Y escribe.
Y se caga en las frases cortas, así también como en las largas. Como aquí, como allá.
Y, necesitando todo el tiempo del mundo para ser fiel, infiel escribe contra reloj.
Y queriendo huir, debe permanecer; y queriendo permanecer, debe huir.
El día es hoy, la hora, ya.
El soy yo.
Vos sos yo.
Aunque yo hablara todas las lenguas... Las hablo. Las digo. Ellas son por mí porque yo las soy.
¡Pobre del que cree que sabe! ¡Pobre del infeliz que cree que controla! ¡Pobre de ese esclavo! Y sabés que sos vos.
Triste pero real. Real mas no definitivo. Pobre del que define. Pobre del imbécil que no sabe, no puede, no quiere cambiar. El debe, el debe debe ser deglutido por cualquiera de los dos orificios. El debe es tu condena. El debe es la soga en tu cuello. Pobre del que nunca tuvo el debe. Pobre del que es debe.
Hagamos lo correcto. Mala decisión.
"Hagámoslo" es la expresión. O quizá "seamos".
La prudencia, la paciencia; grandes virtudes. Pero en un cierto estadio.
Y escribe.
Y se caga en las frases cortas, así también como en las largas. Como aquí, como allá.
Y, necesitando todo el tiempo del mundo para ser fiel, infiel escribe contra reloj.
Y queriendo huir, debe permanecer; y queriendo permanecer, debe huir.
El día es hoy, la hora, ya.
El soy yo.
Vos sos yo.
Aunque yo hablara todas las lenguas... Las hablo. Las digo. Ellas son por mí porque yo las soy.
¡Pobre del que cree que sabe! ¡Pobre del infeliz que cree que controla! ¡Pobre de ese esclavo! Y sabés que sos vos.
Triste pero real. Real mas no definitivo. Pobre del que define. Pobre del imbécil que no sabe, no puede, no quiere cambiar. El debe, el debe debe ser deglutido por cualquiera de los dos orificios. El debe es tu condena. El debe es la soga en tu cuello. Pobre del que nunca tuvo el debe. Pobre del que es debe.
Hagamos lo correcto. Mala decisión.
"Hagámoslo" es la expresión. O quizá "seamos".
La prudencia, la paciencia; grandes virtudes. Pero en un cierto estadio.
SSsoret
Copio y pego, más bien escribo, o quizá reproduzco lo que escribí hace casi doscientos años.
"Examinemos un poco más de cerca la miseria y la angustia que contiene la paradoja de la fe. El héroe trágico renuncia a sí mismo para expresar lo general; el caballero de la fe renuncia a lo general para convertirse en Individuo. Ya lo he dicho, todo depende de la actitud que se adopte. Si se cree relativamente fácil ser Individuo, puede tenerse la certeza de que no se es caballero de la fe; porque los pájaros en libertad y los genios vagabundos no son los hombres de la fe. Por el contrario, el caballero de la fe sabe que es magnífico pertenecer a lo general. Sabe que es hermoso y benéfico ser el Individuo que se traduce en lo general y que, por así decirlo, da de sí mismo una edición pura, elegante, lo más correcta posible, inteligible a todos; sabe lo reconfortante que es hacerse comprensible a sí mismo en lo general de manera que comprenda esto y que todo Individuo que lo comprenda comprende también lo general, hallando los dos su alegría en la seguridad que da este plano. Sabe cuán bello es haber nacido como Individuo cuya patria es lo general, su vivienda amiga siempre dispuesta a recibirlo cuando quiera habitarla. Pero sabe al mismo tiempo que por encima de ese dominio serpentea un camino solitario, estrecho y escarpado; sabe cuán terrible es haber nacido solitario fuera de lo general y caminar sin hallar un solo compañero de ruta. Sabe perfectamente dónde se encuentra y cómo se comporta con respecto a los hombres. Para ello, él está loco, y no puede hacerse comprender por nadie. Y sin embargo, loco es lo menos que decirse puede. Si no se le mira desde este ángulo, entonces es un hipócrita y tanto más cruelmente cuanto más alto ha trepado por el sendero.
El caballero de la fe sabe qué entusiasmo da la renunciación por la cual se sacrifica para lo general y qué valor es necesario para eso; pero sabe también que hay en esta conducta una seguridad que se obtiene obrando para lo general; sabe que es magnífico ser comprendido por toda alma noble y de tal manera que quien lo considere se ennoblece a su vez. Sabe todo eso y se siente como atado; anhelaría que esa tarea fuera la suya. Abraham habría podido así desear que su papel hubiese sido amar a Isaac: como conviene a un padre, con un amor inteligible a todos, por siempre inolvidable; podría desear que su tarea consistiese en sacrificar a Isaac por el interés general, despertando en los padres el entusiasmo de las hazañas gloriosas; y se sentía casi espantado pensando que esos deseos no son sino crisis y como tales deben ser tratados; porque sabe que sigue un camino solitario que no hace nada por el interés general sino que simlemente es probado y tentado. ¿Qué hizo por otra parte Abraham para lo general? ¡Permítaseme hablar de esto como hombre, con toda humanidad! Recibe luego de setenta años el hijo de la vejez. Ese bien que otros han obtenido muy pronto y para regocijarse durante largo tiempo, él lo esperó setenta años, y ¿por qué? Porque ha sido probado y tentado. ¡No es la locura!
Pero Abraham creyó, únicamente Sara sintió vacilar su fe, induciéndolo a tomar a Agar por concubina; pero por eso también tuvo que echarla. Recibe a Isaac, y de nuevo debe conocer la prueba. Conocía la belleza de expresar lo general, la alegría magnífica de vivir con Isaac. Mas no es ésa su misión. Sabía que sacrificar un hijo semejante al bien general es digno de un rey; en ello habría hallado reposo; y así como la vocal descansa en la consonante que la apoya, del mismo modo todos aquellos que lo celebraban habrían hallado reposo en su hazaña mas no es ésa su misión, ¡él es probado!" Hasta ahí. La cosa sigue. Temor y temblor, Problema II.
"Examinemos un poco más de cerca la miseria y la angustia que contiene la paradoja de la fe. El héroe trágico renuncia a sí mismo para expresar lo general; el caballero de la fe renuncia a lo general para convertirse en Individuo. Ya lo he dicho, todo depende de la actitud que se adopte. Si se cree relativamente fácil ser Individuo, puede tenerse la certeza de que no se es caballero de la fe; porque los pájaros en libertad y los genios vagabundos no son los hombres de la fe. Por el contrario, el caballero de la fe sabe que es magnífico pertenecer a lo general. Sabe que es hermoso y benéfico ser el Individuo que se traduce en lo general y que, por así decirlo, da de sí mismo una edición pura, elegante, lo más correcta posible, inteligible a todos; sabe lo reconfortante que es hacerse comprensible a sí mismo en lo general de manera que comprenda esto y que todo Individuo que lo comprenda comprende también lo general, hallando los dos su alegría en la seguridad que da este plano. Sabe cuán bello es haber nacido como Individuo cuya patria es lo general, su vivienda amiga siempre dispuesta a recibirlo cuando quiera habitarla. Pero sabe al mismo tiempo que por encima de ese dominio serpentea un camino solitario, estrecho y escarpado; sabe cuán terrible es haber nacido solitario fuera de lo general y caminar sin hallar un solo compañero de ruta. Sabe perfectamente dónde se encuentra y cómo se comporta con respecto a los hombres. Para ello, él está loco, y no puede hacerse comprender por nadie. Y sin embargo, loco es lo menos que decirse puede. Si no se le mira desde este ángulo, entonces es un hipócrita y tanto más cruelmente cuanto más alto ha trepado por el sendero.
El caballero de la fe sabe qué entusiasmo da la renunciación por la cual se sacrifica para lo general y qué valor es necesario para eso; pero sabe también que hay en esta conducta una seguridad que se obtiene obrando para lo general; sabe que es magnífico ser comprendido por toda alma noble y de tal manera que quien lo considere se ennoblece a su vez. Sabe todo eso y se siente como atado; anhelaría que esa tarea fuera la suya. Abraham habría podido así desear que su papel hubiese sido amar a Isaac: como conviene a un padre, con un amor inteligible a todos, por siempre inolvidable; podría desear que su tarea consistiese en sacrificar a Isaac por el interés general, despertando en los padres el entusiasmo de las hazañas gloriosas; y se sentía casi espantado pensando que esos deseos no son sino crisis y como tales deben ser tratados; porque sabe que sigue un camino solitario que no hace nada por el interés general sino que simlemente es probado y tentado. ¿Qué hizo por otra parte Abraham para lo general? ¡Permítaseme hablar de esto como hombre, con toda humanidad! Recibe luego de setenta años el hijo de la vejez. Ese bien que otros han obtenido muy pronto y para regocijarse durante largo tiempo, él lo esperó setenta años, y ¿por qué? Porque ha sido probado y tentado. ¡No es la locura!
Pero Abraham creyó, únicamente Sara sintió vacilar su fe, induciéndolo a tomar a Agar por concubina; pero por eso también tuvo que echarla. Recibe a Isaac, y de nuevo debe conocer la prueba. Conocía la belleza de expresar lo general, la alegría magnífica de vivir con Isaac. Mas no es ésa su misión. Sabía que sacrificar un hijo semejante al bien general es digno de un rey; en ello habría hallado reposo; y así como la vocal descansa en la consonante que la apoya, del mismo modo todos aquellos que lo celebraban habrían hallado reposo en su hazaña mas no es ésa su misión, ¡él es probado!" Hasta ahí. La cosa sigue. Temor y temblor, Problema II.
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