sábado, 2 de marzo de 2013

doble u

La urgencia motiva la expulsión. La expulsión inmediata es vómito, cago, grito o, más articulado, puteada. También hay de las lindas. La urgencia del grito apalabrado vierte desde dos viejos setentosos. Cálidamente viejos soretes. El vómito evita una descompostura mayor y, en este caso, junto a restos que, con minutos más de procesamiento hubieran sido mierda, saca al exterior que los viejos desagradables, escondidos en la hipócrita pantalla de patriarca que disfruta de los retoños repintados de su mierda, fueron el paradigmático "argentino", que creció chupando pijas milicas y se estableció como sujeto en realización bajo el reinado del "argentino por excelencia" quien fue el Carlos. Esos viejos corruptos, que hicieron su mierda caminando sobre los restos de los pobres en quienes cagaron y hoy disfrutan de sus construcciones envidiables para los descerebrados, ven en todo su propia proyección. Ahí está la explicación de por qué así te ven a vos. Más palabras serían redundancia. Una lectura, subestimación y confirmación graciosa de absoluta ignorancia.