jueves, 25 de septiembre de 2014
Soren et daimon
¿Dónde estás, bicho de decir las cosas? ¿Dónde estás? ¿Por qué la crueldad de dejarme también ya sin ti?
En la soledad más patética, el bicho susurraba y el tétrico escribía, mas ahora no susurra.
¿Cómo expresar?
En la fluida expresión sin trabas descubría el qué, mas ahora no hay forma de llegar a él.
Cuando no hubo dónde reclinar la cabeza, la brisa expresó presencia; mas ahora no hay ni uno, ni otra.
¿Algo puede aproximarse más a nada por la negativa?
Escribo sin inspiración, por si a alguien pudiera importarle saber que aún soy.
Pero es al pedo.
¿Cómo notar que soy?
La más tétrico-nádica de las entradas.
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