Escribo. Insisto en que la escritura es un merísimo canal; muy efectivo.
"Un", sugiere "otros".
Quien conoce al escribiente sabe que el escribiente prefiere los otros, mas toma la determinación de no usarlos, aunque usarlos sea lo que más quiere.
"1", sugiere "otros". Veremos si se dan.
Muy cada tanto, muy lamentablemente, por el "muy cada tanto", tenemos la oportunidad de un encuentro en el cual se usan algunos de los otros canales.
El profeta intuiría lo que sería la vida tiempo más tarde, con todos adultos que, siendo más niños, han determinado sus vidas por el favor del Favor.
Pero la realidad, al día de hoy, no permite al que debe morir en pos de la "prudencia" del mundo, más que estos breves y escasos momentos de exposición al uso de los otros canales.
Lo cierto es que cuando algunas miradas se activan el ser se paraliza; el tiempo pasa a ser otro tipo de relatividad, similar a la transformación que sufre, en ese instante, el espacio.
Sé lo intrincado de la cosa, mas se asís.
Creo que sabés que moriría por vivir en plenitud el amor que soy, en la máxima donación de lo que soy capaz, por más de uno/a.
Este "A1" es un lamento porque esto no es más que un "cada tanto", "cada tanto", que es "plenitud", pero "cada tanto".
El mundo no podría seguir siendo si yo pudiera ser.
viernes, 21 de enero de 2011
domingo, 16 de enero de 2011
Put-e-ando
Hay sí. Ay, sí.
¿Para qué contarte la historia?
Hablan de Jacob, porque no me han visto a mí. El pobre Soret sufrió hasta el último momento a su padre quien puteó a Dios, pero no me había visto a mí.
En aquella misma cima en la que Jesús nazareno vio la entera creación tras el brazo extendido y tentante del demonio, yo vi el Rostro Divino y con la más penetrante de mis miradas, que alguna vez fulminó ser humano, puteé descaradamente a mi Creador.
Mas, ante mi carencia de eterno presente, presente en el Presente, debí repetir el gesto cada día de mi vida.
Tanto que es ahora mi actitud vital.
¿Para qué, Padre, me invitás a quemar mi vida en esto? Vos y yo sabemos cuáles serán los frutos. ¿Por qué querés mi fulminación vital en la proyección de frutos que siempre serán inexistentes?
Me concediste, Padre, ver. Y me permitís escuchar a quienes creen ver, viendo yo, en Vos Pleno, lo Real. Y me sostenés la siniestra cuando quisiera reaccionar con el afán de ser fiel a la Realidad, porque me mostrás, con Tu lágrima, que la justicia y el Amor tienden a repelerse.
Y de alguna manera misteriosa me concedés la particularidad de ir en contra de todo total; sobre todo de mí mismo, para poder, siempre misteriosamente, al fin ser yo que, siendo, dejo de ser para ser Ser.
Habré de putear en lenguas. Puteada que será la más fina declaración de amor.
La soledad de aquella cima, en la cual se encuentra todo presente.
Y me ubicás siempre en lugar preferencial para ver y oír lo más superficial.
Sólo vos sos Vos.
¿Y por qué? ¿Y para qué? Y encima sabés y así me dejás y yo te sigo. Y me mostrás, y veo, y te sigo.
Te seguiré puteando. Seguiré diciendo ¡¡¡AMÉN!!!
¿Para qué contarte la historia?
Hablan de Jacob, porque no me han visto a mí. El pobre Soret sufrió hasta el último momento a su padre quien puteó a Dios, pero no me había visto a mí.
En aquella misma cima en la que Jesús nazareno vio la entera creación tras el brazo extendido y tentante del demonio, yo vi el Rostro Divino y con la más penetrante de mis miradas, que alguna vez fulminó ser humano, puteé descaradamente a mi Creador.
Mas, ante mi carencia de eterno presente, presente en el Presente, debí repetir el gesto cada día de mi vida.
Tanto que es ahora mi actitud vital.
¿Para qué, Padre, me invitás a quemar mi vida en esto? Vos y yo sabemos cuáles serán los frutos. ¿Por qué querés mi fulminación vital en la proyección de frutos que siempre serán inexistentes?
Me concediste, Padre, ver. Y me permitís escuchar a quienes creen ver, viendo yo, en Vos Pleno, lo Real. Y me sostenés la siniestra cuando quisiera reaccionar con el afán de ser fiel a la Realidad, porque me mostrás, con Tu lágrima, que la justicia y el Amor tienden a repelerse.
Y de alguna manera misteriosa me concedés la particularidad de ir en contra de todo total; sobre todo de mí mismo, para poder, siempre misteriosamente, al fin ser yo que, siendo, dejo de ser para ser Ser.
Habré de putear en lenguas. Puteada que será la más fina declaración de amor.
La soledad de aquella cima, en la cual se encuentra todo presente.
Y me ubicás siempre en lugar preferencial para ver y oír lo más superficial.
Sólo vos sos Vos.
¿Y por qué? ¿Y para qué? Y encima sabés y así me dejás y yo te sigo. Y me mostrás, y veo, y te sigo.
Te seguiré puteando. Seguiré diciendo ¡¡¡AMÉN!!!
martes, 28 de diciembre de 2010
Magnánimo
¿Quién dijo que el tamaño no importa?
¿Quién dijo que el alma tiene tamaño?
El Padre, en su Amor, engendra al Hijo, y en esa dinámica de Amor es el mismo Amor, Espíritu Santo. Un Solo Dios.
No es cuestión de tamaño, ni de lógica. Es cuestión de Amor.
El hombre, en su historia, es una simple gran complejidad.
A algún mortal se le puede ocurrir bucear en esa historia simple compleja que es también una dinámica de amor.
A alguno más, se le puede ocurrir ir registrando algunas cosas durante su recorrido.
Cuanto más seria es la investigación, más son los instrumentos que se emplean en la misma. Habrá que escribir, grabar, dibujar, medir, crear hipótesis.
Toda alma es grande, y más grande cuanto más simple.
La vida es riesgo.
El sólo buceo en sí mismo no hace más que aislar al hombre. No puede emprenderse una travesía semejante si al mismo tiempo no se ha emprendido la aparentemente opuesta del ex-tasis. Éxtasis que, llegará a ser místico, mas no sin antes ser yoico.
Se arma una triple travesía también aparentemente contradictoria en la que la persona bucea en su interior histórico y absolutamente presente a la vez que sale violéntamente de sí mismo para darse plenamente al otro concreto y palpable, con el que corre el riesgo total de su vida en cada instante y, en esta combinación se clava en el interior de la Santísima Trinidad, Única Fuente Movilizadora para el viaje y Fin Absoluto del mismo.
Absolutamente extasiado se sale para entrar a lo más profundo y siempre en todo el recorrido, mas especialmente llegando al final, se funde en Donde finalmente y realmente se es.
Alguno puede querer pensarlo, además de vivirlo, y tomar un registro del viaje.
Para mí no tiene sentido hacerlo, pero igual algunas notas tomo. Es por mi indecisión. Quizá sea de Dios.
¿Quién dijo que el alma tiene tamaño?
El Padre, en su Amor, engendra al Hijo, y en esa dinámica de Amor es el mismo Amor, Espíritu Santo. Un Solo Dios.
No es cuestión de tamaño, ni de lógica. Es cuestión de Amor.
El hombre, en su historia, es una simple gran complejidad.
A algún mortal se le puede ocurrir bucear en esa historia simple compleja que es también una dinámica de amor.
A alguno más, se le puede ocurrir ir registrando algunas cosas durante su recorrido.
Cuanto más seria es la investigación, más son los instrumentos que se emplean en la misma. Habrá que escribir, grabar, dibujar, medir, crear hipótesis.
Toda alma es grande, y más grande cuanto más simple.
La vida es riesgo.
El sólo buceo en sí mismo no hace más que aislar al hombre. No puede emprenderse una travesía semejante si al mismo tiempo no se ha emprendido la aparentemente opuesta del ex-tasis. Éxtasis que, llegará a ser místico, mas no sin antes ser yoico.
Se arma una triple travesía también aparentemente contradictoria en la que la persona bucea en su interior histórico y absolutamente presente a la vez que sale violéntamente de sí mismo para darse plenamente al otro concreto y palpable, con el que corre el riesgo total de su vida en cada instante y, en esta combinación se clava en el interior de la Santísima Trinidad, Única Fuente Movilizadora para el viaje y Fin Absoluto del mismo.
Absolutamente extasiado se sale para entrar a lo más profundo y siempre en todo el recorrido, mas especialmente llegando al final, se funde en Donde finalmente y realmente se es.
Alguno puede querer pensarlo, además de vivirlo, y tomar un registro del viaje.
Para mí no tiene sentido hacerlo, pero igual algunas notas tomo. Es por mi indecisión. Quizá sea de Dios.
lunes, 27 de diciembre de 2010
Pablo Tereso Xavier
Pablo no quiso ser Saulo porque ya ha caído, aunque seguirá haciéndolo. Misionero, místico, caminante, peregrino incansable. Muerto viejo, gastado en la propagación del Reino. Consciente de que nada era él para eso, más consciente de ser necesario instrumento.
Tereso, primero por la esencia del escrito, segundo por la invitación a la humillación, tercero la tierna dureza de la expresión, cuarto en honor a la santa abuela, quinto por lo místico del primero, sexto por lo mística de la dueña, séptimo por lo duro de la dueña, octavo por lo perseverante de la dueña, noveno por lo humilde de la otra dueña, décimo estará por verse.
Xavier podría haber sido con "J", pero la Cruz se cuela. Xavier es el misionero. Quien lo conozca verá la relación con los otros dos.
Tereso, primero por la esencia del escrito, segundo por la invitación a la humillación, tercero la tierna dureza de la expresión, cuarto en honor a la santa abuela, quinto por lo místico del primero, sexto por lo mística de la dueña, séptimo por lo duro de la dueña, octavo por lo perseverante de la dueña, noveno por lo humilde de la otra dueña, décimo estará por verse.
Xavier podría haber sido con "J", pero la Cruz se cuela. Xavier es el misionero. Quien lo conozca verá la relación con los otros dos.
domingo, 26 de diciembre de 2010
Segismundo Sombra
Segismundo. Sigmund. La vida no es sueño. Vos, si querés seguí haciéndote bien el pelotudo, pero la vida no es sueño. A ese lo mataste; a aquél lo querés matar. Pero está bien. Seguí para adelante. Matando y sufriendo llegarás a ver. Y serás rey. Son pobrecitos aquellos que te quieren evitar todo eso. Son pobrecitos porque ellos mismos quisieran ser vos, malditos fracasados, que tienen a Dios a su lado y, de cara a Él, te miran de reojo a vos envidiándote. Maldita lacra.
La sombra es propia de Segismundo. Porque, entre muchísimas otras cosas, va viendo muchas cosas, descubriendo cosas interesantes, pero siempre a la sombra de la Verdad. Claro, pero con tremenda sombra, qué se va a animar a mirar para ese lado. Siempre es mejor hacerse el que aquí no ha pasado nada y seguir con la triste esperanza de que esa sombra nunca deje de ser más que eso. Pobre imbécil. La sombra es siempre sombra de algo. Y a esta sombra algún día la vas a tener que enfrentar, aunque más no sea que para decirle el adiós eterno.
La sombra es propia de Segismundo. Porque, entre muchísimas otras cosas, va viendo muchas cosas, descubriendo cosas interesantes, pero siempre a la sombra de la Verdad. Claro, pero con tremenda sombra, qué se va a animar a mirar para ese lado. Siempre es mejor hacerse el que aquí no ha pasado nada y seguir con la triste esperanza de que esa sombra nunca deje de ser más que eso. Pobre imbécil. La sombra es siempre sombra de algo. Y a esta sombra algún día la vas a tener que enfrentar, aunque más no sea que para decirle el adiós eterno.
Telo Lógico
Telo, del argentinismo "telo". Íntimamente relacionado con el jueves del pirata, y toda la basura. Siempre potenciado al referirse a la Santa Iglesia Católica y a sus santos hijos y, en especial, a sus santos curas.
Telo, también del griego. Hay una finalidad. Se hace y se es por algo.
Lógico, del lógico "lógico", en donde casi no tengo competencia. Lógico en la plenitud de la lógica, capaz de construir a partir de absolutamente cualquier cosa.
Telo Lógico. Sigue el desdoblamiento.
Telo, también del griego. Hay una finalidad. Se hace y se es por algo.
Lógico, del lógico "lógico", en donde casi no tengo competencia. Lógico en la plenitud de la lógica, capaz de construir a partir de absolutamente cualquier cosa.
Telo Lógico. Sigue el desdoblamiento.
sábado, 25 de diciembre de 2010
Juan Cruz Blanco
Já.
La necesidad de desdoblamiento.
La bilocación no es tan difícil.
Pero el desdoblamiento.
Kierkegaard, a quien no conozco en lo más mínimo, lo hizo.
Juan. La lista de Juanes es larga. Bástanme unos pocos.
El Bautista: el hombre más grande que ha pisado esta tierra.
El Evangelista: baste su signo, el águila.
El de la Cruz: ¿Necesitas que te describa una experiencia de oración, de amor?
Cruz. Mi esperanza es la Resurrección, pero antes tengo algo que hacer.
No hay verdadera vida si no hay cruz.
En la cruz se manifiesta el amor.
Y más.
Blanco.
El blanco simboliza y dice por sí mismo.
En el alto vuelo místico, no realizable sin la vera Cruz, se manfiesta la Gloria de Dios.
Hoy puedo desdoblar hasta ahí. Veremos si Dios me conserva en la existencia y cómo va respondiendo la vida para quizá desdoblar más apliamente avanzado el tiempo.
Juan Cruz Blanco. Welcome to the Jungle.
La necesidad de desdoblamiento.
La bilocación no es tan difícil.
Pero el desdoblamiento.
Kierkegaard, a quien no conozco en lo más mínimo, lo hizo.
Juan. La lista de Juanes es larga. Bástanme unos pocos.
El Bautista: el hombre más grande que ha pisado esta tierra.
El Evangelista: baste su signo, el águila.
El de la Cruz: ¿Necesitas que te describa una experiencia de oración, de amor?
Cruz. Mi esperanza es la Resurrección, pero antes tengo algo que hacer.
No hay verdadera vida si no hay cruz.
En la cruz se manifiesta el amor.
Y más.
Blanco.
El blanco simboliza y dice por sí mismo.
En el alto vuelo místico, no realizable sin la vera Cruz, se manfiesta la Gloria de Dios.
Hoy puedo desdoblar hasta ahí. Veremos si Dios me conserva en la existencia y cómo va respondiendo la vida para quizá desdoblar más apliamente avanzado el tiempo.
Juan Cruz Blanco. Welcome to the Jungle.
Tapones de punta
Cuando anduviste algún tiempo metido en el mar, tuviste la experiencia de las olas, su fuerza, su frecuencia, sus particularidades.
Sabés que hay una serie de olas, después algunas de tamaño mayor, después pequeñas, casi sin intensidad, y después algunas muy grandes.
Cuando estás metido un rato, ya entrás en su frecuencia, y sabés esperarlas.
No apures a la naturaleza. Dejala ser.
Me apuraron, entonces lo de hoy será necesariamente mediocre.
Pero el tema es sencillo.
Ya hablamos del discurso. De "yo", "mí", "mío", y todas las etcéteras.
Alguna vez hablamos también de la empatía. Si alguno llega a la misericordia, llegue nomás.
Aplicando esas dos nomás, sistemáticamente un tiempito, con un esfuerzo, que no será mínimo, y etcétera, quizá se logren aproximar a la luz.
El día que encuentre a alguien más pecador que yo, saldré en todas las noticias. Parece que aún no se ha dado esa situación.
Hoy no puedo escribir. Sólo puedo dejar los siguiente, sin dar explicaciones:
Muerte del yo. Donación total. Renuncia y entrega. Verdadero sufrimiento. Humillación. Persecusión. Denigración. Caída. Lágrimas. Sorpresa.
El que tenga oídos, que los use. Acuérdese antes de callarse la boca.
Mis teorías están todas metidas allá donde nadie las va a buscar.
Mi móvil es la experiencia.
No digo nada que no haya visto, oído, saboreado.
Y no invito a nadie a repetir nada de lo que yo sea. No lo recomiendo a nadie.
El que no vivió, no se atreva a opinar, porque quizá algún día viva. Yo sé lo que es esa situación. No le alcanzarán las lágrimas.
La única manera de vivir lo que vive el otro, es ser el otro. ¿Cómo se hace? Hay otras cosas por hacer antes. Cuando las hayas hecho (y dejado de ser), quizá seas.
Sabés que hay una serie de olas, después algunas de tamaño mayor, después pequeñas, casi sin intensidad, y después algunas muy grandes.
Cuando estás metido un rato, ya entrás en su frecuencia, y sabés esperarlas.
No apures a la naturaleza. Dejala ser.
Me apuraron, entonces lo de hoy será necesariamente mediocre.
Pero el tema es sencillo.
Ya hablamos del discurso. De "yo", "mí", "mío", y todas las etcéteras.
Alguna vez hablamos también de la empatía. Si alguno llega a la misericordia, llegue nomás.
Aplicando esas dos nomás, sistemáticamente un tiempito, con un esfuerzo, que no será mínimo, y etcétera, quizá se logren aproximar a la luz.
El día que encuentre a alguien más pecador que yo, saldré en todas las noticias. Parece que aún no se ha dado esa situación.
Hoy no puedo escribir. Sólo puedo dejar los siguiente, sin dar explicaciones:
Muerte del yo. Donación total. Renuncia y entrega. Verdadero sufrimiento. Humillación. Persecusión. Denigración. Caída. Lágrimas. Sorpresa.
El que tenga oídos, que los use. Acuérdese antes de callarse la boca.
Mis teorías están todas metidas allá donde nadie las va a buscar.
Mi móvil es la experiencia.
No digo nada que no haya visto, oído, saboreado.
Y no invito a nadie a repetir nada de lo que yo sea. No lo recomiendo a nadie.
El que no vivió, no se atreva a opinar, porque quizá algún día viva. Yo sé lo que es esa situación. No le alcanzarán las lágrimas.
La única manera de vivir lo que vive el otro, es ser el otro. ¿Cómo se hace? Hay otras cosas por hacer antes. Cuando las hayas hecho (y dejado de ser), quizá seas.
Entrada repetida
Resulta que acabo de borrar la entrada repetida.
Explicaba algo de los pseudónimos, de mi móvil, de mi misión.
Pero era demasiado duro en la expresión. Una dureza que sólo era crudeza, más o menos como es la vida cuando alguno se anima a mirarla de frente y no escondido detrás de los cagazos y cagadas de su fracasada vida. Por lo tanto simplemente real.
Pero antes de terminar de escribir recordé que si vemos a Dios cara a cara moriremos.
La entrada era repetida porque recordaba que la lógica de los locos no es la misma que la lógica de ustedes los sanos. Por lo tanto, no es tan fácil predecir a los locos, salvo que seas un poco loco (un poco en medidas reales, no en la medida de los cagones mencionados).
Soy concreto. Hoy es Navidad y yo hablo de cualquier cosa menos de Navidad.
Hace poco tuve que predicar (cada vez odio con más fuerza predicar) sobre la muerte del sembrador, que debe dejar la semilla (quizá vengan lluvias, y vendrán). La semilla no tiene ni idea de la muerte del sembrador. Y el sembrador muere mientras sonríe a la semilla. Sufre los más espantosos sufrimientos sin que los otros puedan siquiera imaginarlos.
Y, a veces, por no poder comunicar su vivencia, el sembrador muere exponencialmente a cómo alguien intenta amarlo. El sembrador muere exponencialmente. No puedo explicar los por qué de todo. ¿Podría alguien verlo con sus propios ojos?
La gente prefiere la gula (saben que yo usaría otra palabra) de que le digan cosas lindas, que le pregunten por la familia, cómo les fue aquí, allá, que le cuenten cosas lindas. Si me hallan en una situación similar ¿No dudan?
He estado tanto tiempo entre ustedes. Y a cada instante vivo el momento en el que se darán cuenta de que ven lo que proyectan y lo que han idealizado, y que verán cada vez más claro, hasta que ya no puedan soportar más ver. Aún sabiendo que yo siempre quise mostrar todo siempre. Pero no ven. Y yo lo sufro a cada instante, pero ustedes lo sufrirán en un instante. Y yo seguiré sosteniendo, pero ustedes no lo harán. Y yo habré entregado mi vida siempre, y ustedes habrán visto en un momento en que les tocaba entregar la vida, su vida, y no podrán hacerlo. La historia de mi vida. Y creo saber su interpretación. Y aún así, sabiendo que no es real, no puedo dirigirme de otra manera.
Reseteo y entro nuevamente.
Explicaba algo de los pseudónimos, de mi móvil, de mi misión.
Pero era demasiado duro en la expresión. Una dureza que sólo era crudeza, más o menos como es la vida cuando alguno se anima a mirarla de frente y no escondido detrás de los cagazos y cagadas de su fracasada vida. Por lo tanto simplemente real.
Pero antes de terminar de escribir recordé que si vemos a Dios cara a cara moriremos.
La entrada era repetida porque recordaba que la lógica de los locos no es la misma que la lógica de ustedes los sanos. Por lo tanto, no es tan fácil predecir a los locos, salvo que seas un poco loco (un poco en medidas reales, no en la medida de los cagones mencionados).
Soy concreto. Hoy es Navidad y yo hablo de cualquier cosa menos de Navidad.
Hace poco tuve que predicar (cada vez odio con más fuerza predicar) sobre la muerte del sembrador, que debe dejar la semilla (quizá vengan lluvias, y vendrán). La semilla no tiene ni idea de la muerte del sembrador. Y el sembrador muere mientras sonríe a la semilla. Sufre los más espantosos sufrimientos sin que los otros puedan siquiera imaginarlos.
Y, a veces, por no poder comunicar su vivencia, el sembrador muere exponencialmente a cómo alguien intenta amarlo. El sembrador muere exponencialmente. No puedo explicar los por qué de todo. ¿Podría alguien verlo con sus propios ojos?
La gente prefiere la gula (saben que yo usaría otra palabra) de que le digan cosas lindas, que le pregunten por la familia, cómo les fue aquí, allá, que le cuenten cosas lindas. Si me hallan en una situación similar ¿No dudan?
He estado tanto tiempo entre ustedes. Y a cada instante vivo el momento en el que se darán cuenta de que ven lo que proyectan y lo que han idealizado, y que verán cada vez más claro, hasta que ya no puedan soportar más ver. Aún sabiendo que yo siempre quise mostrar todo siempre. Pero no ven. Y yo lo sufro a cada instante, pero ustedes lo sufrirán en un instante. Y yo seguiré sosteniendo, pero ustedes no lo harán. Y yo habré entregado mi vida siempre, y ustedes habrán visto en un momento en que les tocaba entregar la vida, su vida, y no podrán hacerlo. La historia de mi vida. Y creo saber su interpretación. Y aún así, sabiendo que no es real, no puedo dirigirme de otra manera.
Reseteo y entro nuevamente.
viernes, 10 de diciembre de 2010
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