sábado, 25 de diciembre de 2010

Tapones de punta

Cuando anduviste algún tiempo metido en el mar, tuviste la experiencia de las olas, su fuerza, su frecuencia, sus particularidades.
Sabés que hay una serie de olas, después algunas de tamaño mayor, después pequeñas, casi sin intensidad, y después algunas muy grandes.
Cuando estás metido un rato, ya entrás en su frecuencia, y sabés esperarlas.
No apures a la naturaleza. Dejala ser.
Me apuraron, entonces lo de hoy será necesariamente mediocre.
Pero el tema es sencillo.
Ya hablamos del discurso. De "yo", "mí", "mío", y todas las etcéteras.
Alguna vez hablamos también de la empatía. Si alguno llega a la misericordia, llegue nomás.
Aplicando esas dos nomás, sistemáticamente un tiempito, con un esfuerzo, que no será mínimo, y etcétera, quizá se logren aproximar a la luz.
El día que encuentre a alguien más pecador que yo, saldré en todas las noticias. Parece que aún no se ha dado esa situación.
Hoy no puedo escribir. Sólo puedo dejar los siguiente, sin dar explicaciones:
Muerte del yo. Donación total. Renuncia y entrega. Verdadero sufrimiento. Humillación. Persecusión. Denigración. Caída. Lágrimas. Sorpresa.
El que tenga oídos, que los use. Acuérdese antes de callarse la boca.
Mis teorías están todas metidas allá donde nadie las va a buscar.
Mi móvil es la experiencia.
No digo nada que no haya visto, oído, saboreado.
Y no invito a nadie a repetir nada de lo que yo sea. No lo recomiendo a nadie.
El que no vivió, no se atreva a opinar, porque quizá algún día viva. Yo sé lo que es esa situación. No le alcanzarán las lágrimas.
La única manera de vivir lo que vive el otro, es ser el otro. ¿Cómo se hace? Hay otras cosas por hacer antes. Cuando las hayas hecho (y dejado de ser), quizá seas.

Entrada repetida

Resulta que acabo de borrar la entrada repetida.
Explicaba algo de los pseudónimos, de mi móvil, de mi misión.
Pero era demasiado duro en la expresión. Una dureza que sólo era crudeza, más o menos como es la vida cuando alguno se anima a mirarla de frente y no escondido detrás de los cagazos y cagadas de su fracasada vida. Por lo tanto simplemente real.
Pero antes de terminar de escribir recordé que si vemos a Dios cara a cara moriremos.
La entrada era repetida porque recordaba que la lógica de los locos no es la misma que la lógica de ustedes los sanos. Por lo tanto, no es tan fácil predecir a los locos, salvo que seas un poco loco (un poco en medidas reales, no en la medida de los cagones mencionados).
Soy concreto. Hoy es Navidad y yo hablo de cualquier cosa menos de Navidad.
Hace poco tuve que predicar (cada vez odio con más fuerza predicar) sobre la muerte del sembrador, que debe dejar la semilla (quizá vengan lluvias, y vendrán). La semilla no tiene ni idea de la muerte del sembrador. Y el sembrador muere mientras sonríe a la semilla. Sufre los más espantosos sufrimientos sin que los otros puedan siquiera imaginarlos.
Y, a veces, por no poder comunicar su vivencia, el sembrador muere exponencialmente a cómo alguien intenta amarlo. El sembrador muere exponencialmente. No puedo explicar los por qué de todo. ¿Podría alguien verlo con sus propios ojos?
La gente prefiere la gula (saben que yo usaría otra palabra) de que le digan cosas lindas, que le pregunten por la familia, cómo les fue aquí, allá, que le cuenten cosas lindas. Si me hallan en una situación similar ¿No dudan?
He estado tanto tiempo entre ustedes. Y a cada instante vivo el momento en el que se darán cuenta de que ven lo que proyectan y lo que han idealizado, y que verán cada vez más claro, hasta que ya no puedan soportar más ver. Aún sabiendo que yo siempre quise mostrar todo siempre. Pero no ven. Y yo lo sufro a cada instante, pero ustedes lo sufrirán en un instante. Y yo seguiré sosteniendo, pero ustedes no lo harán. Y yo habré entregado mi vida siempre, y ustedes habrán visto en un momento en que les tocaba entregar la vida, su vida, y no podrán hacerlo. La historia de mi vida. Y creo saber su interpretación. Y aún así, sabiendo que no es real, no puedo dirigirme de otra manera.
Reseteo y entro nuevamente.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Como quien dice


Jodeme

domingo, 28 de noviembre de 2010

Misae

Me has visto en Misa. Mucho más que una vez.
Has visto que veo aunque no siempre veas lo que veo.
Has visto que mi mirada es madia especial. No se es objetivo cuando se ama. Entonces la realidad no puede ser objetiva, porque Dios es Amor.
Me has visto ver y no has entendido, más bien no has creído en mi mirada; porque no podía ser que yo viera eso en aquél.
Hoy estuve en Misa como estaba en el colegio cuando era alumno, con la salvedad de que en la Misa estuve a la derecha, raro en mí, que en el colegio siempre estaba a la izquierda.
Hoy ví espaldas. Ví frentes. Ví miradas. Me han saludado y hubiera quebrado si no hubiera visto antes el rostro de Dios.
Crucé personas.
Me has oído decir haber visto santos.
Hoy ví varios, pero en un momento ví un santo. Me cruzó. Me saludó. Me dio la mano en el preciso instante en el que yo era Jesús. Y yo lo ví. Apreté su mano siendo Dios.
Ví otros santos también hoy. Fui feliz. Pero la felicidad no me bajó de mi deidad. Contemplación desde Dios Verdadero.
Y apreté la mano del santo que ahora era cuasi-hombre. Niño.
Pasa que fui Dios. Y Dios ve la obra realizada en toda su potencia. Sabe que el acto será permitido o no por cada quien. Hoy fui Dios viendo su obra terminada. Ese niño era cuasi-hombre, era más alto, se había cortado su cabello de niño; me recordó al santo Iván, santo recio si lo hay.
Pero no me olvido que yo era Dios. Yo ví la obra terminada. ¡Qué alegría experimentó mi corazón al descubrirme en esa situación y poder amarla en la Trinidad!
Duró su guerra lo que un pedo en el aire fue. Yo no soy Dios. Pero hace un rato lo fui.
Santo: te ví. te ví santo. Por una vez me diste una felicidad inigualable.
Mañana, con suerte, te veré vos, siendo yo, yo.
Por hoy te ví santo, siendo yo, Dios.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Mínimo comentario necesario

La carta recuerda que la caja, la mala, no la buena, le pasa el trapo sonriendo a Soren-Misericordia.
La carta le recuerda al autor quién es y cuál es su misión.
La carta dice mucho y más de uno es destinatario.
La vida que se da no deja nunca de confirmar las profecías.
Y la batería de la computadora dice que aquí termina el comentario.

La carta

Acabo de leer una carta que tendré que devolver; por eso la transcribo. Espero se haya hecho pública dónde así tuvo que haber sido. Y si no, aun hay tiempo. Cuando éste se acabe para todos, estaremos disfrutando mutuamente de los rostros amados.
La transcribo sin comillas. Dice así:

20/02/2010
(hoja nº1)
Se le pide al poeta que escriba. Y el poeta escribe. ¿Desde cuándo escribe el poeta porque alguien se lo pide? ¿Es eso realmente un poeta?
¡Basta de poesía!
Arrancó el poeta poniendo número a la hoja. Sabemos lo que eso significa. Mas al poeta le pidieron que escribiera.
Y tomó las hojas del Colegio Los Robles, y tomó otra lapicera, y manchó la hoja como cuando tenía diez años. No se puede discutir que no es diestro.
Le pidieron al poeta que escribiera. Y el poeta escribe. ¿Es eso un poeta?
Marinero raso, capitanea la nave.
Y lo limitan para que sea libre. “The wall” debe regir. El poeta se somete.
Mientras introduce va diciendo qué grado de compromiso tendrá su escrito.
El de siempre. Total pero metaforizado.
Y el rey muere en vano cuando ante la catastrófica imagen de su muerte, los soldados por los que murió se aterrorizan y vuelven atrás. Si así lo hacen, ellos mismos y sus seres más queridos serán carne de asesinos y violadores.
Y el Rey les preguntará para que demuestren con hechos “¿Cuánto valió la muerte de mi hijo, el rey que les envié?”
No se te pedirá que lleves sobre tus hombros una cruz que no puedas soportar. No hay por qué desanimarse.
Para David y Rogelio el muro tiene que ver con el sistema. Nosotros sabemos que el muro somos nosotros. Nuestra vida es construirlo. Una vez terminado ya no hay lugar para Dios.
Si ustedes tomaran real conciencia de cuánto mejores son que el rey, el mundo estaría salvado.
El límite es lo que da libertad. Si tan solo pudieran entender esto…
¿No se preguntaron por qué, entre tantos bichos sueltos por el mundo, fueron justo ustedes?
(hoja 2)
El nivel de concreción aumenta.
Yo sé lo trabado que es este texto, pero precisamente es esa fuerza que lo traba la que, al liberarse, los hará llegar a una altura inimaginable.
Y aumentamos el nivel de concreción. Yo les agradezco más de lo que soy capaz de manifestar, su entrega. Y me atrevo a pedirles aún más, pero para otros.
So close, no matter how far. Intenten traducirlo. Así es.
Saben cómo y cuán cerca estoy y estaré.
Para la más humilde de todas: ¿Sabés cuánto te falta para ser humilde?
Mientras el “yo” o el “para mí” sigan presentes en nuestras vidas, debemos seguir esforzándonos.
¡Aventajan en tanto a los demás! ¡Si sólo siguieran cultivando todo esto!
Que nadie sea guía ni maestro sino que todos seamos imagen de Jesucristo.
Cada uno haga su mejor esfuerzo en comunión con los demás.
¡Y que nadie se desanime! ¡Animémonos unos a otros! ¡Y crezcamos en la oración!
Toda mi vida fue en vano y mi paso por aquí una total pérdida de tiempo si no perseveran en la oración. Crean que mi cruz los sostiene. No se desanimen.
Yo sé lo que es la soledad. No se dejen solos. Por favor. Y sean humildes. No tengo forma de explicarles la grandeza que alcanza el humilde.
Yo ya estoy muy orgulloso. Y lo estaré más. Y los veré apóstoles para la Gloria del que me sostiene.
Y yo un día volveré fracasado, pero podré gloriarme en la obra que Dios ha hecho en ustedes y en el “sí” que ustedes le dieron por respuesta. No hay manifestación humana que pueda mostrar cuánto y cómo los amo. Lo verán con claridad cuando compartamos la Vida Eterna.
Nos seguiremos viendo.

lunes, 22 de noviembre de 2010

La caja de ahorro y seguros

Diario de Soren, 22 de Noviembre de 2010
Hoy mi hermano adoptado se puso a producir. Sí, esa producción a pedido, eso que no le interesa en lo más mínimo, pero había que producirlo, cuestiones académicas y pedidos del mundo.
En el recreo se retiró a realizar la primera y la segunda actividad más importante del día. La primera no la pudo hacer porque llegó tarde y además la casa del Padre estaba siendo “reformada” y el ambiente no permitía mucho recogimiento. Además el Hijo no estaba, aunque siempre está, pero su Sacramento había sido trasladado.
Salió la segunda actividad. Genial, como siempre, el Cielo, como cada vez.
El anexo del día, y lo que es causa de mi entrada, fue “la caja”.
Sí, aunque no “la caja”, sino “la caja”.
La cuestión es que ahí lo tienen a mi hermano, suspendiendo toda actividad, como un nene ansioso que acaba de recibir su regalo de cumpleaños (todo esto es literal), para explorar ese universo místico que acaba de recibir materialmente. De vuelta seguro que se atrasa con la entrega de su producción a pedido, pero nunca le importó eso. Si le pone media pila es porque se lo ofrece al Padre, si no…
Cree que tendría que escribir algo y subirlo acá, entre mis cosas, pero yo le insisto en que no lo haga. Si sabe que hacerlo sería rebajar todo. Igual que cuando quiere poner alguna experiencia vital o de oración, nunca es en vano, pero cuando las traduce les quita casi el cien por ciento de su riqueza.
Yo le digo que no escriba nada de la caja, por eso estoy escribiendo yo.
Lo genial es que esto le ha recordado nuevamente lo humano que es. Y eso es muy bueno, porque mientras más humano se viva, más se divinizará, y nosotros hemos visto lo que hace la divinización.
Cualquier cosa que escriba sobre su alegría y sentimientos y lo que sea, no dirá nada de lo que realmente vive.
Que me haga caso; dos palabras. A buen entendedor…
Aunque también rebaja, me pidió que aunque más no sea escribiera un simple “Gracias”. Lo firma Mauricio. Con suerte ese nombre no volverá a aparecer en este espacio. Ta, que no hay día que no haya que romper las reglas.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Cuando no hay tiempo para escribir

¿Cuándo se corta una flor?
¿Cómo se corta una flor?
¿Por qué se corta una flor?
¿Para qué se corta una flor?
¿Quién corta una flor?
¿Con qué se corta una flor?
¿Qué es una flor?
¿De dónde ha salido una flor?
¿Qué fin tiene una flor?
¿Quién ama una flor?
¿Ama una flor?

viernes, 5 de noviembre de 2010

Adelante, pase

Como siempre, pasaba por ahí -porque siempre paso por ahí, cuando me ven y cuando no me ven, paso y busco verlos; no le cuenten a Freud. Pero sí a Yahveh- y, esta vez, me vieron y, como siempre, me invitaron a pasar. Como siempre, me negué -ah, sí, porque creen que siempre digo "sí", aunque la mayoría de las veces me invitan sin decirlo y digo "no". Muchas veces digo "no"-, pero al final acepté.
También reconozco que esta vez el tiempo no me apremia, y por eso puedo decir "sí" más libremente. Digo "sí", como la última vez, y engancho.
Engancho con el mártir, tan bien mencionado.
El tiempo que transcurre y la vida de los observadores participantes que pasa y, al pasar, es vivida, diría yo "vive", va asimilándose a la "Vida", con suerte y Gracia y, gracias a eso, va asimilando la mía propia, que es en ellos y por ellos, que de mía tiene poco, aunque mucho aún. Cuando son asimiladas lógrase ver en ellos lo mío dado, en la medida en la que su propia y apropiada conversión les permite haber.
En un plano conciente de lo vivencial es esto un camino de conocimiento, vivencia y reconocimiento total (vivencial). Van tomando conciencia (viviendo) de "lo que es" y lo que "deja de ser" para que esto "sea".
No hay idioma que permita esta descripción. Bien claro se muestra que no se leerá de pocas veces lo aquí escrito, mas esto se da porque conserva en ciero modo la riqueza simbólica que es la única que permite que pueda de alguna manera expresarlo.
Un cuidado ínfimo en la elección (que no se produce) de las palabras garantiza la libre difusión de la inspiración. Con todos los riesgos que esto trae al ser encausada en un canal que no deja de ser altamente contaminado por la historia y el pecado, por la falta de entrega y la estupidez, por el egoísmo y la maldad.
Pero llegué a oler una remota comprensión del martirio. Llegué a oír un lejano sonido de comprensión. Acaricié lejanamente una piel sufriente, un gusto asqueado, un alma ciega por el encuentro con la vida, con la Vida y algo de sí.
Habrá el mártir que, gozando de la visión de Dios, se entrega felizmente a la Vida. Hay también el que lo hace ciego. El ciego se sostiene de otra manera. Cuando la ceguera impregna todos los sentidos y potencias, sólo hay algo en lo que sostenerse, y ese Algo no será sino con la total entrega de lo único que al ciego total le queda en su poder; su voluntad. Pero está previsto que ésta ceda también. Hasta aquí yo puedo hablar.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Señor ¿A quién iremos?

Jesús lloró.
Sudó sangre.
Pedro lo negó.
Junto a la Cruz estaba su madre.
Si no meto los dedos.
¿Vos sos el Mesías?
Salve, rey de los judíos.
Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.
¿Alguien te ha condenado? Yo tampoco te condeno. Vete y no peques más.
Misericordia quiero, no sacrificios.
El que no nace del agua y del espíritu.
Lo vieron ascender.
Estando reunidos.
Unas lenguas como de fuego.
Saulo, ¿Por qué me persigues? Soy Jesús, a quien tú persigues.
Ciego.
Ananías.
Mi apóstol.
Hijos míos.
Ya no soy yo.
Libré el combate.
Salí victorioso. Conservé la fe.
Ven Señor Jesús.