sábado, 11 de octubre de 2014
Lo gracioso de la vida
Tu padre de religiosidad vomitiva cagote la vida entera, y encima te atrevés a amarlo. El te dio tu filosofía a cambio de tu felicidad.
Yo, libreme del mío a través del asesinato constante de todo lo que de él hubo en mí, mas ahora, no puedo escapar a él mismo que se encarnó transformando mi cuerpo en el suyo, y a su país que, pasado ya a la historia renace violentamente en mi conciencia suya de su edad mía.
No escaparás a la fatalidad de tu destino.
Lastima.
Moriré yo para qué él viva. Fracasé.
jueves, 25 de septiembre de 2014
Soren et daimon
¿Dónde estás, bicho de decir las cosas? ¿Dónde estás? ¿Por qué la crueldad de dejarme también ya sin ti?
En la soledad más patética, el bicho susurraba y el tétrico escribía, mas ahora no susurra.
¿Cómo expresar?
En la fluida expresión sin trabas descubría el qué, mas ahora no hay forma de llegar a él.
Cuando no hubo dónde reclinar la cabeza, la brisa expresó presencia; mas ahora no hay ni uno, ni otra.
¿Algo puede aproximarse más a nada por la negativa?
Escribo sin inspiración, por si a alguien pudiera importarle saber que aún soy.
Pero es al pedo.
¿Cómo notar que soy?
La más tétrico-nádica de las entradas.
sábado, 10 de mayo de 2014
Atravesando el nunca
Un recorrido por el Olimpo. Una embriaguez propiciada amablemente por el nectar. Un diálogo amistoso con los dioses de la muerte. Un tímido cara a Cara con el Dios de la Vida. Una destrucción indiscriminada de la materia, que no llega a rozar la persona en cuestión. Una humanidad desbordada. Las miradas todas desde abajo.
La irresponsabilidad copulando a la culpa. El Amor riendo en el valle de lágrimas.
El grito silencioso que bordea a distancia a los sentidos.
Una lógica con chupete.
Un demiurgo desbordado por el orgullo, en un pánico psicótico.
La palabra avergonzada.
Una vivencia sin asidero.
sábado, 8 de junio de 2013
Dame de beber
"Un poco aún y habré vencido. La lucha toda se habrá desvanecido. Así podré reposar en una sala de flores y en un coloquio eterno extasiarme con mi Jesús". Q.E.P.D.
sábado, 27 de abril de 2013
Ssh.
El ser que fue visto por última vez hace tiempo a la entrada de su cueva, cuyo último movimiento perceptible por los de fuera fue el haber ingresado en su morada, siempre prestada, no ha vuelto a salir.
Se han cansado de elaborar teorías respecto de su destino.
La más difundida es la de su muerte.
En lo profundo de su caverna, en la más absoluta oscuridad, solitaria, fría y húmeda, él vive.
Si sale, y lo hará, no será el mismo, como nunca fue jamás.
Si sale por sus propios medios lo hará para ser lástima de casi todos, y victoria de algunos, o saldrá para ganar, llevar a muchos a la victoria y enpurecer (a veces hay que inventar palabras) a otros contra el suelo que creían los sostenía.
Hay que volver al abismo.
sábado, 2 de marzo de 2013
doble u
La urgencia motiva la expulsión. La expulsión inmediata es vómito, cago, grito o, más articulado, puteada. También hay de las lindas.
La urgencia del grito apalabrado vierte desde dos viejos setentosos. Cálidamente viejos soretes.
El vómito evita una descompostura mayor y, en este caso, junto a restos que, con minutos más de procesamiento hubieran sido mierda, saca al exterior que los viejos desagradables, escondidos en la hipócrita pantalla de patriarca que disfruta de los retoños repintados de su mierda, fueron el paradigmático "argentino", que creció chupando pijas milicas y se estableció como sujeto en realización bajo el reinado del "argentino por excelencia" quien fue el Carlos.
Esos viejos corruptos, que hicieron su mierda caminando sobre los restos de los pobres en quienes cagaron y hoy disfrutan de sus construcciones envidiables para los descerebrados, ven en todo su propia proyección.
Ahí está la explicación de por qué así te ven a vos.
Más palabras serían redundancia. Una lectura, subestimación y confirmación graciosa de absoluta ignorancia.
jueves, 31 de enero de 2013
Descendió a los infiernos
El estilo de la entrada es para otro de los bloges, pero como sale de lo más vital de Sören lo colgamos en Sören.
Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos.
El descenso a los infiernos previo a todo lo lindo y trascendente.
El mismo Hijo de Dios lo hace para que nosotros no creamos vivir una vida de resucitados sin antes haber pasado por ahí.
El descenso a los infiernos es un anzuelo para los de la crítica fácil y poca capacidad de reflexión sincera, con prácticamente nada de introspección.
El descenso a los infiernos te pone en situación de que otros hablen mal. Claro, nunca descenderán ellos a sus infiernos y ni hablar de resucitar ni mucho menos alcanzar el cielo.
El descenso a los infiernos te pone de frente al demonio, que está cocinando el caldo en el centro justo de tu vida. Te da miedo y te repele, por lo que no te querés acercar. Pero tenés que llegar a la cacerola para ver lo que se está cocinando. Se está cocinando tu condenación eterna, que no viene antes de un fracasado sufrimiento espantoso en esta vida. El sufrimiento que está alimentando la vida sinsentido del que construyó triple pared para encerrar al diablo cacerolero para no verlo. Construye su vida en una mentira sin raíz. Nunca se va a salvar, nunca va a ser feliz. Él mismo es una mentira. La mentira de su vida.
El descenso a los infiernos requiere una decisión aparentemente contradictoria, que parece alejarte de Dios. Pero para que ese Dios sea Dios, tenés que descender al infierno. Sino ese Dios será el dios que te construiste vos; un falso ídolo que gobernará tu vida desde la mentira que vos mismo te contás y te creés.
El descenso a los infiernos es el mismísimo infierno, que tenés que atravesar para emprender el real camino de la real vida, resurrección y ascenso al verdadero Cielo.
El descenso a los infiernos es tu obligación, que no podés cumplir en cualquier momento de tu vida, porque simplemente es insoportable, pero que tenés que hacer alguna vez.
El descenso a los infiernos es la visualización y reconocimiento de tu peor vos, el que no querrás nunca ver, el que vas a negar. Sos vos. Y tenés que amarlo para cambiar el contenido de la olla.
El descenso a los infiernos sólo es soportable si bajás y llevás de la mano a Dios y le mostrás. Esa mierda sos vos. A ver si te mirás.
El descenso a los infiernos te va a permitir la resurrección.
Cuando puedas, cuando Dios te lo permita y esté a tu lado para que puedas salir de allí cuando Él lo disponga, descendé al infierno. Y salí de ahí. El miedo es la mentira que te cuenta el diablo para quedarse allí victorioso. Al miedo lo mirás a los ojos, porque sabés que detrás tuyo está Dios, y eso no necesita más explicación.
sábado, 5 de enero de 2013
De pie
Primeras letras en muchos meses para la "subida...". Motivación rara, tema raro, momento raro.
Un arriesgado especie de elogio del pecado.
En mis épocas me hubo chocado la liturgia que ensalsaba el pecado que permitió la venida del Salvador. Ningún pecado merece salir de su oscuro cajón en el que debería quedarse eternamente, pero el pecado realmente hace que se evidencie con mayor claridad para las pobres gentes que lamentablemente así parecen necesitarlo, el Ser Divino.
En particular, para la persona especialmente escogida, y favorecida con una gracia particular, su propio pecado, y cuanto más concreto y humillante, más eficaz, le permite ver su oscuridad y lamentabilidad y, en medio de toda esa inconmensurable desgracia, el Amor del Dios que lo sigue eligiendo, sosteniendo, Amando; obrando a través suyo, aún con mayor eficacia, eficacia que es secundada por la nada y la miseria que se muestran esplendorosamente y obligan moral e integralmente al felicísimo infeliz a reconocerse y saberse nada, apartándose totalmente del camino y cediéndole sus propias riendas al Señor, quien las toma con gusto y gozo.
El pecado hace que algunos se vean donde realmente están, no osen ni por lejanía creer que están un ápice por encima del humus, lo que mortifica su orgullo y su vanidad y quita del medio ese fantasma del yo que no hace más que estorbar cuando no está pronunciando su punto de partida de ser, que es el que lo habilita, al menos en dirección inicial, a la plena realización: yo soy, porque no soy, para que Él lo sea todo.
martes, 3 de julio de 2012
Eh, no.
He nos aquí.
Rodeado de vivos que viven por vivir.
Muriendo aún. Alguno dirá agonía. Mas vivamos. En algunas agonías se desarrollan las vidas más plenas.
No se fuerza, mas se pone en ocasión. Se espera la hora, pero se espera esperando. Nadie debería querer dejar pasar la hora.
Soren sigue en la carrera, carrera que lo forma en las manos del Alfarero. Aunque la forma no está terminada, las terminales nerviosas están desde el principio y en cada modificación. El guerrero se fortalece.
sábado, 22 de octubre de 2011
V
Lo asaltaron en la encrucijada. Pobres. No sabían ante quién se encontraban. O quizá sabían, pero ni de refilón podían llegar a dimensionar la magnitud de su ser.
Obnubilado por la inactividad de toda actitud distinta de propiciar su otra mejilla, pero aún vivo, una chispa de su fuego esencial se proyectó desde sus ojos y miró a aquellos.
Su naturaleza fluyó.
Una muestra.
Con el pecado en sus manos desfiguradas por el constante exceso del juego con fuego, confiando en Dios sin dejarlo tomar su débil y temblorosa mano, con el diablo casi como único interlocutor, mas ahora seguro de su inseguridad, ineptitud e incapacidad, reconocido el más débil con su rostro pegado a la mierda del fondo del abismo, cagándose nuevamente en la belleza de la prosa de "oraciones cortas", confiando siempre de más en quienes fue siempre forreado para confiar al máximo de lo menos, incapaz de seguir su propia línea argumentativa por el desborde al que es sometido por su desmesurada inteligencia separada de su ser consciente por lo limitado de una herida afectividad que explosiona contra las inquebrantables paredes de un corazón, acosado por el mundo en su totalidad que vuelca sobre él la historia más allá de lo registrado y registrable con esperanza de anular por una presión que cree suficiente que, aunque se sabe que aniquilaría a cualquiera, al rey no hace más que fortalecerle las piernas, decide jugar Devil´s dance.
Puedo ser cualquier cosa. Entre todas hay muchas bellas. Mas tengo la bendición de poder ser quien soy, y eso es una construcción que se realiza dentro y fuera del camino. Soy de los pocos que vienen sin manual. Así que asumo las consecuencias y corro los riesgos. Aunque yerre, seré fiel.
Bienvenidos a la oscuridad.
Breve comentario sobre unas pocas líneas negras:
Un rostro asimétrico de juvenil peinado, con dos ojos hermosamente diferentes, emite un canto del que brota la vida. Surge una maravillosa mujer de anchas caderas y agresiva femineidad que danza por, a través y para él. La descripción exhaustiva del dibujo llevaría literalmente varios gruesos volúmenes únicamente de descripción, esquivando toda interpretación y lectura simbológica. En paralelo a la mujer hay una media mujer, que es parte de aquella, que formará un mosntruo que intentará devorar a la anterior. Un gran sol que envía alimentos de dudas y afirmaciones, con todos los intermedios presentes, observa cómo el animal devora al ave de la izquierda de la mujer, alimentada por las lágrimas del corazón y formando la fortaleza de su pecho. Del lado contrario al sol gigante, un sol pequeño brota de la mente de la llorona, sol que es la realidad que ella misma se inventa, mentirosa realidad de tempestades, telarañas, tormentas y drogas. Realidad de mierda que no hace más que atarla a un mundo que no existe más que en sus profundas carencias afectivas y en una historia falsa que su falta de contención y escasa edad no le han permitido sostener, aunque dentro de ella haya otro retrato de un lindo lugar, con su solcito agradable, que casualmente brota del apéndice de la llorona, pedazo de cuerpo inútil, si lo hay. Dos peces por delante y hacia arriba con sus crías en el sexo femenino, un pez por detrás, relleno de una ciudad de casas iguales, sol oscuro, calor y lluvias, lanzando una cantidad de pelotudeces por la boca, cayendo en una ciudad más grande, ciudad que ojalá nunca llegue a ser, edificios constituídos y fuertes, más mierda para demoler. Atravezando las paredes de la irrealidad parida por uno de los peces ascendentes, el pez del fondo conecta con la fecundidad masculina, que hace llover el firmamento sobre la fuerte ojalá no existente ciudad.
Todo brota de ese canto. Que todo no sea ilusión. El canto es real. Y es salvación, nueva creación y germen de exterminio.
Basta de jugar. Abrí esos ojos oscuros que tiran agua hacia abajo y levantalos claros hacia arriba para recibir el agua que viene de lo alto.
Es oscuro. Pero es real. A escuras y en celada.
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